Me explico. Le digo lo de más arriba porque la concepción que tenemos los humanos de ellos y su influencia sobre nosotros ha cambiado y no poco a lo largo de la historia del hombre, desde que éste lo es (Hombres y eclipses: Heródoto, Jerjes, lidios y medos, Colon, Tecumseh, Twain, Eddington, Einstein; ...).
Una percepción distinta pero no por ello menos
espectacular y mágica de como debió de ser esa primera vez que un ser humano
vio a nuestra estrella ocultarse en pleno día, como ocurrirá el próximo
miércoles 12 de agosto en una parte del mundo.
Es el primero del eclíptico trio ibérico que esta década de los años veinte nos reserva, con nuestro país como invitado destacado, y mi consejo es que no se lo pierda (Próximos eclipses patrios. Generalidades; Próximos eclipses patrios. 2026; ...). No a pesar de que ya no son lo que eran, no lo son, pero sí que lo siguen siendo. No, no lo estoy arreglando, de modo que ya que estamos se lo cuento, aunque sea muy por encima.
Eclipses y humanidad
Entre las diferentes fases (perdón por el recurso
fácil) por las que la aprehensión humana de los eclipses solares ha
pasado a lo largo de la historia, cabe pensar que las primeras fueran, sobre
todo, una fuente de sorpresa, incertidumbre, horror y pánico; seguro que
fue así presenciar y sentir la ocultación natural de la luz en pleno día.
Un fenómeno que daría paso con el tiempo a su conversión en objeto de culto y sumisión, algo de lo más humano y lógico si se piensa lo ocurrido en la mayoría de las civilizaciones con sus creencias. Pero llegaron las ciencias y con ellas la compresión y el entendimiento de los orígenes del fenómeno cósmico.
Por lo que dejó de dar miedo y ser motivo de
adoración para convertirse en una herramienta y recurso de lo más útil, aunque
muy puntual y casi exclusiva de los astrónomos a la hora de estudiar la corona
solar, de hecho, hasta no hace mucho, era la única forma de hacerlo.
De la corona solar...
Sin duda los estudios sobre ella sean los más
destacados, sobre una capa de la que conviene recordar de los tiempos escolares
es la más externa de la atmósfera solar y se encuentra a una temperatura entre
uno y tres millones de grados Celsius, es decir superior a la de la misma superficie
del Sol.
De ahí que esté mayoritariamente en estado de plasma, gas ionizado cuyos átomos han ganado o perdido electrones, adquiriendo carga eléctrica, y que son orientados por los campos electromagnéticos presentes. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




No hay comentarios :
Publicar un comentario