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domingo, 7 de marzo de 2010

Libro Recomendado 28: Sherlock Holmes (III)

Les hablaba la semana pasada de la existencia de un libro sobre la realidad de la faceta detectivesca del novelista Arthur Conan Doyle.

Lleva por título Conan Doyle, detective, por subtítulo Los crímenes reales que investigó el creador de Sherlock Holmes y su autor es Peter Costello.

Hasta donde sé, se trata del último libro escrito sobre A. C. Doyle. Un volumen en el que se recogen casos reales, en los que el autor escocés ayudó, de cierta forma, a Scotland Yard en la resolución de algunos casos criminales.

jueves, 4 de marzo de 2010

Sherlock Holmes (II)

(Continuación) Por ejemplo no le falta un llamativo disfraz que llevar. Y si no llamativo, el suyo, al menos, no me negarán que es peculiar.

Lo que obliga a preguntarnos, ¿qué hay de cierto en lo que respecta a su gorra de diseño imposible o a su barroca pipa de fumar?

Ni compañeros de aventuras. Ahí están su media naranja, ¿qué me dicen del entrañable Dr. Watson?

O los
Irregulares de Baker Street, ese grupo de pilluelos callejeros que constituyen su particular ejército.

Tampoco carece de villanos y malhechores a los que combatir. Ni rivales a los que batir. A unos físicamente y a otros intelectualmente. Y entre todos ellos, uno que destaca sobremanera: el malevo Dr. James Moriarty.

Todo un referente en el género. Un auténtico Napoleón del crimen. Un némesis para nuestro superhéroe.

Un campo por analizar, esta faceta de superhéroe del sagaz detective, que trataremos a la mayor brevedad posible.

La Ciencia-ficción de Holmes
Y ya de la que va, ¿qué tal la formación científica de Holmes? ¿Qué sabemos de sus conocimientos en las distintas disciplinas de la ciencia? ¿Es buena ciencia-ficción?

Conviene no olvidar que Holmes es el primer detective científico de la literatura universal. Con él empieza el “género” de manera consciente y perfectible.

Además su vida, aventuras y milagros transcurren en un mundo en plena revolución científica.

Cada día hay un nuevo descubrimiento, un desarrollo tecnológico que transforma a la sociedad ¿Cómo se reflejan esos cambios sociales en las novelas?

Unas preguntas cuyas respuestas tendrán que ver con el perfil físico y psicológico de su creador, el doctor Arthur Conan Doyle.

A quien por cierto también habrá que estudiar, porque no son pocos los interrogantes que se abren alrededor de su persona.

La Ciencia de Doyle
¿Cómo conviven en el doctor la formación científica, la actitud crítica y el talante escéptico, esperables y deseables en una persona de su educación?
¿Qué hay de cierto en las creencias del señor Doyle en fenómenos paranormales como la videncia, el espiritismo, la existencia de hadas, etcétera?
¿Y de su relación en el fraude científico del hombre de Piltdown?
¿Y de sus disputas espiritistas con el gran escapista Houdini?
¿Es cierto que colaboró con la policía en algunas investigaciones criminales de la época?

Precisamente, relacionada con esta última pregunta, no hace mucho ha salido un libro que aborda esta cuestión.

En él se rastrean de forma meticulosa, los episodios de la vida del escritor relacionados con el mundo del crimen, como detective aficionado.

Pero esto, "mi querido Watson", lo dejo para la próxima semana. (Continuará).

viernes, 26 de febrero de 2010

Sherlock Holmes (I)

Introducción
Es de esperar por deseable, que el cuasi reciente impulso mediático que el celuloide ha proporcionado, al que está considerado "el detective" por antonomasia, propicie también un gusto por la lectura en el gran público.

Un interés literario doble. Tanto por su ingenioso creador, Sir Arthur Conan Doyle, como por el agudo detective, Sherlock Holmes.

El primer gran detective de la historia. A qué dudarlo.

Y si bien es cierto existen precuelas a considerar, no lo es menos que, éstas, no dejan de ser más que meras aproximaciones y tentativas.

Pocos no estarán de acuerdo en el hecho de que con él, con Sherlock, empieza de verdad el género policíaco.

Un tipo de novela que tuvo su momento de esplendor, pero cuya secuela no parece brillar en estos albores del siglo XXI. O sí. Que como en casi todo de esta vida, existen opiniones.

Interés por la lectura crítica
Un gusto por la lectura les decía, que haga que el gran público se zambulla en las historias del magnetizante personaje. Una lectura, se lo adelanto ya, más que recomendable.

Y que se puede empezar por cualquiera de las aventuras. La que primera le venga a mano. No me pasa por la cabeza, sugerirle ninguna en concreto.

Lo que sí le aseguro es que, en ellas, encontrará siempre al amigo seguro, al compañero entrañable.

Bastará con que extienda el brazo hasta el anaquel de la librería para encontrarlo.

Y tras ponerse a leer, comprobará que es un colega fiel y leal. Si esto es así, y estoy convencido de ello, sería fantástico.

Demostraría que las novelas de misterio son algo más que una buena de historia para pasar el rato.

Claro que ya que estamos, convendría escarbar un poco en los orígenes del personaje.

¿En quién se inspiró su autor?
¿Existió en realidad un Holmes?
¿Es el ficticio personaje de la novela, el trasunto de una persona real?


Algo parece que hay. Y bastante real, por cierto. Una prueba más de que el arte copia con descaro de la realidad. Aunque también lo es de que ésta termina copiando, con el mismo descaro, al arte. Un bypass perfecto sobre el que volveremos.

Y que por ejemplo condujo a la construcción real del apartamento ficticio del astutísimo detective, allá en el londinense 221B de Baker Street. Un negocio para turistas, claro.

Pero que ahí está. Tan real como, para muchos son, sus irreales moradores.

Sherlock Holmes, superhéroe
Y por supuesto, dadas sus sorprendentes capacidades intelectuales y sus extraordinarias habilidades físicas, ¿podríamos considerar al detective, por sobrehumano, un superhéroe?

Lo digo porque si Iron man y Batman lo son, no veo la razón para no incluirlo a él.

No olvidemos que Batman fue creado tomando como referentes a personajes tan dispares como El Zorro o el propio Sherlock Holmes.

Y si lo piensa bien, nuestro personaje cumple muchos de los requisitos que deben adornar a un superhéroe. "Elemental". (Continuará)