[Esta entrada apareció publicada el 26 de junio de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
Perdone el titular, le supongo al tanto, pero por si no es así sepa que las emblemáticas seis torres centrales, incluida la recién finalizada Torre de Jesús, de la Sagrada Familia de Barcelona se han ensamblado gracias a uno de los conocidos adhesivos de la marca Loctite fabricado por el alemán Grupo Henkel fundado en 1876. Así que de centésimo quincuagésimo (150.º) aniversario andan, una celebración de la que la inconmensurable obra va camino también, 1882, y sí, ha leído bien.
Es el mismo pegamento del tubito ‘Super Glue’ de 1g que existe
en muchos hogares para las roturas y desavíos cotidianos (el asa de una taza
rota, ese zapato “destapado” o vaya usted a saber), el que se ha utilizado
también en nada menos que uno de los mayores retos estructurales de la
construcción mundial de todos los tiempos. El templo expiatorio barcinonense, la genial y futurista obra de Antonio
Gaudí (1852-1926).
Bueno, en puridad no es exactamente el mismo producto, ni cualitativa ni cuantitativamente, digamos que es una versión especial ‘ad hoc’, así que mejor vayamos por parte. Y empecemos hablando de él. Su nombre comercial es Loctite EA 9497, ha sido diseñado expresamente para esta obra de la basílica, la más alta del mundo, y desde el punto de vista químico se trata de una resina epoxi de dos componentes, con una viscosidad media y extraordinarias prestaciones, entre otras: altas resistencias térmica (180ºC) y compresiva, buena facilidad para el relleno, gran adhesión a metales o rápida disipación del calor.
Como curiosidad, abro
paréntesis didascálico, el primer producto que comercializó la empresa fue un detergente, lo hizo en 1907 y
su nombre comercial es probable que le resulte también familiar como el del
pegamento, pues no es otro que Persil, el primer detergente en
polvo blanqueador que actúa solo, supuestamente automático y, lo mejor, lo siguen produciendo sin
interrupción, lo que no está nada mal. Cierro paréntesis.
Volviendo a la resina epoxi, cuantitativamente se han utilizado veinticuatro toneladas (24 t) de Loctite para la obra arquitectónica religiosa, con un consumo medio cercano a los 30 kg por cada uno de los 826 paneles y más de 2100 elementos de piedra montados mediante la técnica de piedra tesada o postensada que es el nombre de un innovador método de construcción que combina piedra y acero, consistente en atravesar bloques independientes de piedra con cables de acero inoxidable tensados.
Un requisito mecánico para
mantenerlos fuertemente unidos en paneles de gran resistencia estructural y
flexibilidad que es del todo necesario mas no suficiente: se precisa además que
los dos materiales se fusionen y se comporten como un todo único. Y aquí
aparece nuestro invisible y adhesivo ingrediente. (Continuará)
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