martes, 18 de agosto de 2026

“Alga asiática” ¿Posibles soluciones? (y 4)

(Continuación) Unos efectos que los investigadores asocian no solo al contenido del pienso, sino también a la aparente capacidad del organismo para retener selectivamente estos ácidos grasos saludables. Pero no quedaron a nivel macro sus estudios empíricos, mostraron interés por averiguar lo que ocurría en el micro, a nivel molecular.

De lisas. Otros resultados

Y analizaron algunos genes relacionados con el metabolismo, el estrés celular y la inmunidad cuyos resultados a nivel molecular mostraron cambios asociados a mecanismos de adaptación fisiológica, tanto en situaciones de falta de oxígeno, hipoxia, como en señales compatibles con una activación de las defensas naturales. Algo en principio bastante positivo pues podrían actuar de barrera preventiva frente a virus y otros agentes patógenos.

Igualmente se interesaron en conocer cómo afectaban estos piensos suplementados a la microbiota, conjunto de bacterias presentes en el intestino de los peces, y los resultados detectaron un aumento de la diversidad bacteriana.

Una variación que favorecía el desarrollo de microorganismos capaces de degradar mejor compuestos complejos como las estructuras vegetales de las algas, con la ventaja añadida de no provocar desequilibrios importantes en la microbiota.

Conclusiones

Pocas dudas tiene el equipo investigador acerca de los estos resultados iniciales, en su informe la Rugulopteryx okamurae tiene potencial como ingrediente funcional para acuicultura, aunque a su recorrido le queda aún un buen trecho.

De entrada, debemos saber con más precisión cómo incorporar este tipo de piensos de forma segura y eficaz, teniendo en cuenta diferentes factores como la concentración del alga presente en el pienso o la dosis de administración. Además, habrá que ampliar el estudio a otras especies, después de la lisa, pues nos ayudará a comprender sus mejor sus efectos a más largo plazo.

Una segunda vida -al pasar de ser una exótica alga invasora y convertirse en auténtico “oro azul”- que tiene como requisito sine qua non conocer a fondo su evolución y desarrollo que son toda una incógnita, le doy un par de detalles.

Resulta que esta alga, a diferencia de otras, sigue viva incluso después de desprenderse del fondo marino y cada uno de sus fragmentos puede dar lugar a un nuevo individuo; una capacidad de propagación que descarta su eliminación, “no es erradicable” en absoluto, como mucho, por ahora, mitigable.

Por otro lado, si bien algunas especies invasoras terminan estabilizando sus poblaciones con el paso del tiempo, es pronto para saber si ocurrirá lo mismo con Rugulopteryx okamurae, así que toca esperar.

Lo dicho, su evolución depende de múltiples factores ambientales que hoy resultan imposibles de predecir por lo que, a corto plazo, el asunto no pinta bien, más bien y como diría el castizo “pintan bastos”. Esperemos que no pase de azul a azul oscuro, casi negro. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 


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