jueves, 20 de agosto de 2026

Edad de Plata de la Ciencia en España (I)

Cuando a mediados de un aún primaveral junio alguien que me merece todos los respetos profesionales me planteaba dar una charla sobre la ciencia española en las primeras décadas del siglo XX, formando parte de un otoñal ciclo que iba a llevar iguales por nombre CENTENARIO GENERACIÓN DEL 27, lo cierto es que me gustó y preocupó a partes iguales.

Preocupó porque lo primero que se me vino a la cabeza -dadas las limitaciones de mi formación científica, bachillera primero y universitaria después- fue lo que es más o menos evidente para cualquiera.

Con dicha expresión, Generación del 27, se alude a una de las tres o cuatro generaciones, y en cualquier caso a la última y quizás internacionalmente más conocida de ellas, que conforman la denominada por algunos Edad de Plata de la literatura española comprendida entre el último tercio del siglo XIX y primero del XX.

Un periodo de tiempo que, en principio y leído a vuela tecla, pasa por ser el segundo gran momento de esplendor de la literatura española y que se puede articular en torno a unas generaciones clave de literatos, sobre todo, que la modernizaron.

Edad de Plata de la literatura española: Inicio y final

Una expresión que habla de un periodo moderno, rico y diverso en manifestaciones literarias en España que, tras varios siglos de aislamiento desarrolla un singular reencuentro cultural con Europa y sobre cuyo inicio no existe pleno consenso entre los exégetas.

Desde los que lo sitúan en la “Revolución Gloriosa de 1868”; hasta aquellos que ponen sus cimientos alrededor de 1902 con la renovación literaria y el cambio de siglo; pasando por los que lo asocian con la fundación de la Institución Libre de Enseñanza, ILE (1876).

La misma que algunos consideran empezó con una reunión que tuvo lugar en la casona del geólogo, mineralogista y zoólogo español Augusto González de Linares en Valle de Cabuérniga (Cantabria), en el verano de 1875. Estas cosas pasan.

Donde sí existe consenso es en su final, trágicamente truncada por el estallido bélico de 1936 y más en concreto con la clausura de los cursos de la Universidad Internacional de Verano, en la Península de la Magdalena de Santander. Un lugar donde, por extraño que pueda parecer, se mantuvo activa la intelectualidad española a lo largo de esos meses de julio y agosto durante los cuales el resto de España estaba inmerso ya en la Guerra Civil (1936-1939).

Un final abrupto que causó la muerte de algunos de sus protagonistas, obligó al exilio a una gran mayoría de ellos y censuró buena parte de su legado durante la dictadura. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


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