(Continuación) Pues evidentemente claro que continuamos, cómo no hacerlo dado su por ahora carácter de especie “incontrolable” y “no erradicable”, de ahí que las administraciones centren sus esfuerzos en la línea de convertir a la Rugulopteryx okamurae de residuo en recurso.
Y por aquello de “si no puedes con tu enemigo, únete
a él” - refrán dialogado que en clave de enemistad aconseja no enfrentarse a enemigos superiores a uno mismo, sino ver la
forma de adherirse a él-, un viejo conocido que está muy puesto en esto de lo
que le escribo, me comenta algunos detalles interesantes.
En la línea de su valorización e idea de hacer negocio
con la “invasora”, de forma que su recogida no sea un gasto sino una inversión,
y poder así entrar en la deseada rueda sostenible de la economía circular, me
recuerda que ya se han hecho algunas pruebas exitosas de aplicación.
Y en no pocos sectores tan diferentes además como: la cosmética, el compostaje ecológico destinado al campo (biofertilizante y la seca del alcornoque), la fabricación de plantillas de zapatos, los compuestos farmacológicos o el envase hortícola sostenible (bioplásticos), reduciendo el uso del plástico.
Ya ve que no faltan “segundas vidas” para ella,
aunque, precaución. La legislación europea no permite su aprovechamiento
mientras el alga conserve su alta capacidad de reproducción, para así evitar
que la creación de un mercado incentive la expansión de una especie invasora.
Biomasa en piensos de acuicultura
Y volviendo a su uso como comida para peces en las
piscifactorías, una alternativa más que interesante a la negativa dependencia
de las harinas de pescado, pone énfasis en que su ingesta aumenta los niveles
de omega 3, modifica la microbiota intestinal y activa mecanismos relacionados
con la inmunidad y la adaptación celular.
Por cierto, mi particular experto me riñe un poco por no haber profundizado lo suficiente en su trascendencia añadida de mejorar tanto la sostenibilidad de la acuicultura como el valor nutricional del pescado destinado al consumo humano; así como de haber omitido a otro actor de este estudio (junto a la Universidad de Cádiz y la de Málaga), al Departamento de Biología y Geología de la Universidad de Almería. ‘Memoriae proditum est’.
Una investigación que busca una salida basada en la
economía circular azul para esta alga invasora, originaria del Pacífico
occidental, que se acumula masivamente en playas y fondos marinos, alterando
los ecosistemas y generando elevados costes de gestión y limpieza. Y está
centrada inicialmente en un pez hasta cierto punto bastante denostado, me
refiero a la lisa o mújol. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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