(Continuación) Y si es así, ¿cómo explicar la confusión entre personajes? En este sentido aporto una probable explicación, usted decide. Así como hay dos Darwin en esta historia, abuelo y nieto, también existen dos Irving en ella y, de estos, el segundo en aparecer es el escritor estadounidense Irving Stone (1903-1989). Conocido por sus novelas biográficas de personajes históricos entre ellas El origen: La vida de Charles Darwin de 1980, donde narra, tanto la vida humana del naturalista como el proceso de desarrollo de la teoría de la evolución en su viaje a bordo del Beagle.
Una publicación, ésta histórica y es solo mi prescindible opinión, que podría ser origen de la confusión entre ambos apellidos. Aquí dejo este cabo suelto por si lo quiere hilvanar usted porque, con su permiso, me vuelvo con el hispanista -que ya se traía entre manos su Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón (1828)-, llegando a Sevilla en la recién estrenada primavera de ese mismo año.
Washington
Irving en Sevilla. Miscelánea
Este postrero apartado, además de final del
reconocimiento que hacemos al hispanista estadounidense, por ahora, es también
un magnífico repositorio de nuevos datos y anécdotas suyas que inevitablemente
harán que vuelva a este negro sobre blanco. Vea si no. Para empezar, el
escritor llega a Sevilla a bordo del Real Fernando o “El Betis”,
sí el primer vapor de ruedas construido en España, en concreto en los mismos astilleros
de Triana y de rabiosa actualidad sevillana por su reciente réplica. Además,
resulta que vino porque en Londres, en 1817, había conocido al escritor y clérigo
liberal sevillano José María Blanco White, quien le habló efusivamente
de España animándole a realizar este viaje.
Otro sí, sepa que una vez aquí, Irving, estableció vínculos con la familia Wiseman, de la destacada comunidad mercantil irlandesa en Sevilla y de quien destacamos a Nicolás Wiseman, sacerdote, escritor y figura clave del catolicismo inglés. Curiosamente un joven sacerdote, José María Blanco, era por entonces el confesor de la familia y lector de Las aventuras de Telémaco de Fénelon, lo que le indujo a dudar sobre la religión. Por cierto, ambos hombres de Dios entre otras actividades humanas, cuentan con reconocimiento en la ciudad, circunstancia ésta que los terminará por traer a esta tribuna antes que después; ya, lo sé, pero es que estas cosas pasan.
Y no me resisto a darle un par de curiosidades
más. Una, el estadounidense fue quien popularizó en 1807 la palabra “Gotham”
para referirse a la ciudad de Nueva York, el mismo nombre de la ficticia del
superhéroe Batman, el único en principio sin super poderes, pero con
mucha, mucha, ciencia y tecnología.
Otra, buena parte de su obra ayudó a crear la forma en la que, en la actualidad, se celebra la Navidad en Estados Unidos, me refiero a san Nicolás y su carro volador. No me diga que no son buenas. (¿Continuará?)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva,
si desean ampliar información sobre ellas.
[**] El original de esta entrada fue
publicado el 20 de julio de 2026, en la sección DE CIENCIA POR SEVILLA,
del diario digital Sevilla Actualidad.
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