(Continuación) No obstante, estará conmigo, que la absoluta torpeza investigadora “bacteriana” no resta ni un ápice de méritos historietistas al genio creativo “bacteriense”; es una de esas licencias que nos permite el mundo de la ficción y que no excluye otras vertientes interpretativas.
lunes, 9 de marzo de 2026
‘Voyager I’ [CR-349]
[Esta entrada apareció publicada el 20 de febrero de 2026, en el semanario Viva
Rota, donde también la pueden leer]
Probablemente se trate de uno de los hechos más relevantes en el estudio del sistema solar exterior y viene a reforzar la idea de que los confines del mismo no están definidos por la órbita de los planetas, sino por el alcance del campo magnético solar. Y es que ambas sondas (también la Voyager II) han detectado la existencia de un campo magnético que contradice las hipótesis iniciales de que el del medio interestelar sería totalmente distinto al generado por el astro.
Y no es así,
las mediciones muestran una inesperada continuidad, hablamos de la heliosfera,
enorme burbuja energética cuya frontera más lejana, la heliopausa, actúa a modo
de frente de choque, donde, viento solar e interestelar encuentran un punto de
equilibrio.
Por poner un símil, esta región del espacio vendría a ser como esa proa de barco que corta el océano en su singladura, generando una estructura en forma de onda a medida que se desplaza por el espacio y que es crucial para entender cómo nuestro sistema se protege de los peligros cósmicos. Sin duda, nadie imaginó que, casi medio siglo después de su lanzamiento, esta sonda seguiría “viva”, mandando información relevante y crucial sobre el entorno interestelar, y lo hiciera desde un territorio donde ni el mismo Sol ya manda.
A más inri, todo ello,
con unos instrumentos diseñados hace más de cuarenta años y que siguen
funcionando, vamos, una reliquia de otra era tecnológica. Sí, la nave no quiere
jubilarse y aunque su energía nuclear se agota y algunos sistemas ya se han
apagado, ella nos sigue hablando. Algo que, por otro lado, esperamos siga haciendo
durante unos meses más, hasta finales de año o principios del siguiente en el
que por cierto celebraríamos aniversario.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.
ÍNDICE
domingo, 8 de marzo de 2026
Pócimas, ungüentos y píldoras. Adenda científica. Preparados (y 2)
(Continuación) Hoy diríamos de esta poción amorosa que se trata de una solución hidroalcohólica de principios activos y excipientes entre otros componentes, y cuyo sabor original suele ser fuerte, amargo o desagradable.
sábado, 7 de marzo de 2026
Pócimas, ungüentos y píldoras. Adenda científica. Preparados (1)
(Continuación) También elaboraban aguas aromatizadas de violetas para perfumar el cuerpo y la ropa, o de rosas, para tonificar la piel y facilitar la digestión, así como adquirían animales, pollo o capón, cuya carne blanca se administraba a enfermos y parturientas.
viernes, 6 de marzo de 2026
DCPS. Calle y Casa Fabiola (2)
(Continuación) Sede de la Fundación José Manuel Lara, oficinas municipales y, desde 2018, albergador entre sus muros del Museo Bellver con la colección de arte del bilbaíno Mariano Bellver, donada al Ayuntamiento de Sevilla.
jueves, 5 de marzo de 2026
DCPS. Calle y Casa Fabiola (1)
Creo que es el primer “dos por uno homónimo” de esta pretendida sección divulgadora científico-periodística por las calles de Sevilla, y lo empiezo con la vía que en la actualidad va desde la confluencia de Madre de Dios, Federico Rubio y Aire, hasta Ximénez de Enciso, allá en el céntrico barrio de San Bartolomé perteneciente al distrito Casco Antiguo, y que con una longitud de 204 m lleva de Código Postal 41004.
miércoles, 4 de marzo de 2026
“Muro de fuego” [CR-348]
[Esta entrada apareció publicada el 13 de febrero de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
martes, 3 de marzo de 2026
Conocimiento y pureza
Una especie de jerarquía, para ciertos campos del conocimiento humano, en función de su “pureza”; o marchando uno de humor polémico.
Dirichlet. Principio del palomar y matemáticas (1)
(Continuación) Por situar temporalmente el sucedido, recordarle que el mismo tuvo lugar durante el segundo tercio del siglo XIX, cuando lo más normal era que un telegrama fuera portador de malas noticias, si no funestas, aunque no siempre, claro. Pero a lo que vamos, no anduvo muy fino, no.
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