[Esta entrada apareció publicada el 02 de octubre de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
(Continuación) Pero el habanero fue solo el principio.
[Esta entrada apareció publicada el 02 de octubre de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
(Continuación) Pero el habanero fue solo el principio.
(Continuación) De quien podemos establecer una comparativa con el fraile a pesar, naturalmente, de sus diferencias y, claro, sus semejanzas. Uno, poeta, fraile agustino y profesor en la Universidad de Salamanca que vive la etapa central del Renacimiento español centrado en la teología, los estudios bíblicos y una poesía mística inspirada, a menudo, en la armonía del cosmos y la música celestial.
Es lo que un joven estadounidense de origen griego dibujaba en las estaciones de metro y en cualquier otro lugar que creía que era un buen lugar, camino de la escuela secundaria en Midtown Manhattan, en Nueva York, le hablo de otoño de 1970.
(Continuación) Y en todos ellos el agustino demuestra un dominio detallado de las constelaciones y los fenómenos astronómicos descritos en algunos textos sagrados, lo que justifica su presencia y participación en la reforma del calendario juliano, una de las problemáticas astronómica, social y religiosa del momento. Dicho esto, sin olvidarnos de un detalle de fondo, importante en esta cuestión, la relación del religioso con las novedosas ideas astronómicas de un canónico polaco.
(Continuación) Escribo estas líneas a comienzos de semana, el mismo día que se ha comunicado el nombre del ganador del Nobel de Ciencias Económicas, lunes 12 de octubre, cronológicamente el último de los seis existentes, por lo que, sin más dilación le hago un prontuario de los que tocan.
Como cada año, en la segunda semana de octubre, esperamos con curiosidad el anuncio de la concesión de los premios Nobel en sus tres categorías científicas, a saber: Fisiología o Medicina, Física y Química.
[Esta entrada apareció publicada el 25 de septiembre de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
La expresión, perteneciente al vocabulario marinero, deriva etimológicamente del latín ‘ardere’ (arder, quemarse) y ‘ardor’ (calor, brillo, llama, fuego) de donde proviene “ardora” su forma femenina, un mecanismo de sufijación similar a otros vocablos en castellano (como “dolora” de dolor o “tambora” de tambor). Y tradicionalmente se ha utilizado en algunas zonas costeras para denominar a un fenómeno visual lumínico que, de manera natural, a veces, se produce en el mar.
Reconozco a Homi Bhabha y Robert Oppenheimer (a la derecha de la foto y de pie) y a Lise Meitner y Paul Dirac (debajo de ellos y sentados); se trata de un fotografía tomada a mediados del siglo XX, probablemente en el marco de la Shelter Island Conference.
(Continuación)
Edad de Plata de la Ciencia española. Generación
del 14: Marañón, Negrín, Pittaluga,...
Y así, dentro del campo de la medicina si bien cambiando de especialidad empezaremos con el polígrafo madrileño Gregorio Marañón (1887-1960), endocrinólogo, escritor, pensador y máximo exponente de esta generación al llevar la ciencia clínica y el humanismo médico al centro de la vida pública española.