(Continuación).
Pero los sucesos no se desencadenan hasta que vuelve a Barcelona en octubre de
1857, funda una sociedad mercantil para promover la navegación submarina a
partir de su invento y, sólo un año después, en noviembre de 1858, presenta su
proyecto de navegación submarina en un opúsculo titulado ‘El Ictíneo o
barco-pez’. Se trata de una primera memoria con pocos detalles técnicos en
la que se explican los fines tanto científicos como técnicos y lucrativos de la
nave
Ictíneo (del griego “pez-nave”), un pequeño texto a fin de
conseguir apoyos económicos para un ensayo de navegación submarina que
terminaría siendo un hito clave en este tipo de ingeniería.