miércoles, 2 de enero de 2019

‘New Horizons’ y ‘Ultima Thule’ (y 2)

(Continuación) Probablemente esta expedición podrá arrojar luz sobre esa enorme región del espacio donde se originan los cometas, y sobre nuestros ancestros moleculares. De ahí la importancia de esta aproximación entre nave espacial y cuerpo cósmico, un encuentro que será fugaz pero, esperemos que sea también productivo.
Además, al poder estudiar de cerca este pequeño objeto de brillo rojizo, podremos saber si tiene muchos cráteres, lo que nos daría una pista sobre el estado de agitación del cinturón de Kuiper. Y por supuesto se buscarán guijarros o los ladrillos que constituyen los planetesimales, grandes cuerpos que a su vez se fusionaron para generar planetas en el pasado.
Instrumental de la New Horizons
La sonda va provista de siete (7) instrumentos, encargados de radiografiar al 2014 MU69 para extraer información del mismo, siendo la más importante la que recoja LORRI, una cámara con una resolución de treinta y cinco metros (35 m).
Imágenes a partir de las cuales se podrá deducir la composición química del objeto, mientras que diferentes sensores analizarán su tenue atmósfera y la interacción con el Sol. Se espera que durante unos tres días, las cámaras de New Horizons tomen imágenes de alta resolución de Ultima Thule, buscando posibles lunas y anillos, y la confirmación sobre si se trata de un cuerpo solo, de dos objetos separados que orbitan entre sí a corta distancia, o de si está rodeado de una nube de polvo.
Según la NASA ya hoy, 2 de enero, se podrá publicar una primera imagen de baja resolución de su superficie y a lo largo de la semana, podrían llegar imágenes de alta resolución. No obstante, harán falta casi dos años para que se descargue toda la información recabada.
Se estima que la sonda, que viaja en sentido centro de la Vía Láctea, seguirá funcionando hasta mediados de los años treinta cuando habrá agotado su fuente de energía, aunque mientras esto ocurre, quizás pueda visitar otro objeto del lejano cinturón de Kuiper. Ya veremos. Hasta el infinito y más allá.
Por cierto, no sé si viene a cuento, pero la palabra Thule me ha traído a la memoria un par de vínculos. Uno ligado a mi adolescencia y los TBOs que mi padre me alquilaba de pequeño, auténtico embrión de mi avidez lectora, en concreto con las aventuras del Capitan Trueno. Otro, ya bastante más reciente, relacionado con mi adultez y afición divulgadora, de la mano del capitán Cook y las islas Sandwich del Sur. Dos vínculos que no puedo dejar pasar.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


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