viernes, 4 de septiembre de 2020

De nuevo en la arena de la playa (y 2)

(Continuación) Sobre otros factores sin embargo no tenemos ningún margen de intervención, sirvan de ejemplos de este caso. (1) Las condiciones meteorológicas del día, entre ellas: el grado de humedad en el aire, la temperatura, el viento, la lluvia o la presión atmosférica que, en un valor alto, bajo, escaso o nulo, inexistente y bajo, respectivamente, ayudan a la construcción y pervivencia de la edificación.
(2) También influyen otros factores geográficos-geológicos, como que empleemos agua salada en vez de agua dulce, en el primer caso ayuda pues al evaporarse solidifican los cristales de sal que se unen fácilmente a la arena, aumentando la fuerza de adhesión entre ellos. Por supuesto otro factor es (3) el tipo de arena que exista en nuestra playa, es decir la composición, tamaño, naturaleza y estructura de sus granos individuales.
Sabemos que pequeños granos con un amplio rango de tamaños es una buena composición y que cuanto más angulares sean estos, mejor se juntarán al aumentar el rozamiento entre ellos. En este sentido los trozos microscópicos de conchas son los mejores pues conforme más finos sean, más agua podrán retener. Ya saben de la importancia del agua en todo este asunto, pero en su justa medida. Por cierto la arcilla, que se encuentra en la arena de los ríos, también aumenta la fuerza de adhesión y la duración de nuestro castillo.
Agua, arenas movedizas y universo
Le recordaba lo de la justa medida del agua pues si es así separará los granos convenientemente, generando la fuerza (tensión superficial) adecuada que los mantenga unidos, pero si está en exceso no permitirá que se aproximen lo suficiente y entonces más bien actuará como un lubricante, al hacer descender la fricción entre ellos.
Me viene a la memoria que un extremo de esta situación quizás puedan ser las cinematográficas arenas movedizas, ya sabe, esas capaces de tragar a cualquier incauto que caiga en ellas, o eso dicen. No sé, no me lo termino de creer, ¿qué dice la ciencia de estas arenas?
De lo que cabe ninguna duda es del hecho que construir un simple castillo de arena tiene más ciencia de lo que parece y que por arena no queda si nos atenemos a las palabras que el astrónomo y divulgador estadounidense Carl Sagan (1934-1996) formuló en su programa de televisión ‘Cosmos’, un éxito masivo en los años ochenta: “El número total de estrellas en el Universo es mayor que todos los granos de arena en todas las playas del planeta Tierra”.
Adenda
En otro orden, sigo a la espera de su interés por profundizar científicamente en el nivel explicativo de la mezcla arena/agua, Arena seca y arena húmeda. Saber universitario. Energética, a la vez que le recuerdo algún que otro fleco que he dejado suelto por mi incorregible poder de dispersión, me refiero al vínculo musical con el maestro Belmonte o al anterior de las arenas movedizas. Cuestiones a las que añado aquellas que me han llegado vía comentario al blog y al buzón electrónico: ¿Qué pesa más, la arena seca o la húmeda?; ¿Por qué se oscurece la arena cuando se moja?; ¿Qué tipo de arena de la playa es mejor para andar: seca, húmeda o mojada? (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



1 comentario :

Adela Busquet dijo...

Me interesaría mucho que escribiera sobre las arenas movedizas. Felicitaciones por el blog y los temas que elige.