La balanza no distingue el plomo del oro.

Anónimo

martes, 5 de mayo de 2020

¿Es peligroso dormir con plantas? Lógica y Ciencia académica

(Continuación). De no ser así tendríamos noticias a diario de personas muertas por no saberlo y “arriesgar sus vidas” al dormir con plantas y animales (racionales e irracionales). De hecho, como nadie se quiere morir, todos exigiríamos dormir en habitaciones individuales por mero instinto de supervivencia, lo que es una tontuna.
No, dormir con plantas no perjudica en absoluto nuestra salud ya que, por lógica, las cantidades de oxígeno que consumen deben ser ínfimas comparadas con las de los animales. Como nos dice el mejor de los buenos, en esta vida todo es cuestión de medida: un poco más, algo menos...
TRES. Resulta de nuevo ilógico por otra cuestión de naturaleza física, al ser prácticamente imposible que nos quedemos sin oxígeno en una habitación por la noche, a pesar de todos los seres vivos que durmamos en ella.
Sencillamente los dormitorios no son, ni mucho menos, compartimentos estancos al no quedar cerrados herméticamente, aunque cerremos ventanas y puerta. Siempre habrá rendijas por las que, por poco que sea, entrará aire y con él el imprescindible 21 % de gas oxígeno en su composición.
Conclusión lógica
Es posible que con el tiempo la habitación esté poco aireada, pero no lo suficiente como para que exista una falta de oxígeno significativa para la respiración humana, eso está descartado. Puede que, incluso, si son muchas las personas que estén en ella, alguien diga que el ambiente se ha vuelto irrespirable, que ‘está cargado’, que le falta el aire. Bien, lo podrá decir, pero no es exactamente cierto.
Se trata tan solo de una manera coloquial de expresarse, para reflejar sencillamente que el ambiente se ha calentado. No, desde el punto de vista lógico, pintan bastos para la idea de que es perjudicial dormir con plantas en la habitación, porque nos roban el oxígeno, es la mentira de la verdad.
Bien, entonces, si la lógica no nos puede ayudar más en esta especie de ciencia popular proveniente de credulidades y creencias unidas a erróneos aprendizajes, pasemos al último y más cierto de los conocimientos humanos, ¿qué tiene que decir la ciencia académica al respecto?, según ella, ¿qué parte de verdad hay en esta mentira?
Como suele decir mi carnicero de referencia mientras me muestra la pieza que le he pedido, “¿Por dónde le corto Don Carlos?”, una profesional manera de expresar su “vayamos por parte” no exenta de razón.
Ciencia académica
Y es que, evidentemente, sin ser incompatibles ni excluyentes sus contenidos, no puede ser lo mismo lo que nos enseñe la ciencia escolar, que la bachillera, que la universitaria. No lo pueden ser por una mera cuestión de equilibrio entre la dificultad del concepto científico a aprehender, su nivel cognitivo de exigencia, y la edad de aprendizaje del estudiante o, a lo peor, tan solo alumno, su capacidad. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


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