sábado, 30 de mayo de 2026

Desmontando el “mundo Miura”. Prosa y poesía (1)

(Continuación) ‘Un Miura’, para describir una tarea muy difícil, un problema complicado o algo que da miedo o respeto nada más verlo y así ‘Ese informe que tengo que entregar es un miura’; o ‘Ponerse hecho un Miura’, para reflejar una situación de enfado extremo, colérico o agresivo.

Miura en el lenguaje coloquial. Prosa taurina

Casi desde el primer momento de conocerse, literatura (arte-ciencia) y tauromaquia (arte-técnica-ciencia) han ido de la mano y, en esa humanística pareja el toro de Miura ha sido y es uno de los protagonistas más recurrentes en sus textos.

No en vano, y debido a su bravura y temperamento, la historia de esta ganadería ha trascendido el ámbito taurómaco para convertirse en un icono literario, en una inspiración para no pocos cronistas y escritores que han dado lugar a una prosa que -a través de artículos, ensayos, crónicas o libros- relata y valora el arte de la lidia.

Un género literario y periodístico, este de la prosa taurina, que transmite la estética, la pasión y el dramatismo de la tauromaquia, un nexo que ayuda al espectador a sentir, conocer y comprender no solo la emoción de una faena sino algunos de sus detalles científico-técnicos. Inciso científico.

La vinculación de la tauromaquia con la ciencia la realizo desde el punto de vista de la dependencia de ésta -para la cría, selección y estudio del comportamiento del toro de lidia- con algunas de las disciplinas de aquella; sirvan de ejemplo: Medicina y Anatomía, para el manejo y perfeccionamiento del estoque en la suerte de matar, último tercio.

Veterinaria y Biomecánica, útiles durante el tercio de varas, primera de las suertes; Genética y Etología, para preservar la diversidad genética de los distintos encastes, el principio de todo. Fin del inciso.

Miura en el lenguaje coloquial. Plumas y plumillas destacadas

Entiéndase lo de plumilla en la acepción coloquial, corporativa y más cariñosa del término empleado para referirse a aquellos periodistas, ellos mismos lo hacen, como una orgullosa seña de identidad gremial; quizás un intento de reivindicación de una labor artesanal, la de escribir y contar historias día a día, que se está perdiendo con el tiempo, sí, no son buenos tiempos para la lírica.

Y en este intento por traducir en palabras la profundidad del toreo, no pocos autores lo han inmortalizado utilizando para ello un léxico rico y preciso a fin de narrar la efímera tensión que se vive una tarde cualquiera en no importa que ruedo, cuando se abre la puerta de toriles y asoma una divisa, por ejemplo, verde y encarnada, la de los sustos.

Sin ánimo de ser exhaustivo, intención de excluir ni propósito alguno de agotar el tema, y desde enciclopedias hasta relatos épicos y novelas pasando por ensayos filosóficos y crónicas, diferentes periodistas y escritores se han servido del dramatismo y la seriedad que impone este encaste entre otros. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 


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