domingo, 31 de mayo de 2026

Poco más de ocho minutos [CR-357]

[Esta entrada apareció publicada el 01 de mayo de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]

Es el tiempo que recordamos de la física bachillera que tarda la luz del Sol en llegar a la Tierra si me apura, los 8 min y 20 s de media que emplea el espectro de radiación electromagnética solar que llamamos luz, en recorrer los más o menos 150 000 000 km que nos separan, a razón de unos 300 000 km/s que es, aproximadamente, la velocidad de la luz en el vacío. Si echa las cuentas salen los 500 s de marra, aunque ya se imagina que están echadas “a ojo de buen cubero” pues ninguna de dichas cifras es precisa, me explico.

Para empezar la distancia entre astro y planeta no es siempre la misma ya que la órbita terrestre no es circunferencial sino elíptica y algo achatada, de ahí que varie en función de la época del año. La posición más cercana al Sol recibe el nombre de perihelio, ocurre alrededor del 3-5 de enero y en el hemisferio norte es invierno, sí, hace frio a pesar de la proximidad solar y, naturalmente, la luz solar tarda un poco menos en llegar, unos 8 min y 10 s. Ya hemos traído a esta columna que el fenómeno de las estaciones no depende de la distancia sino de la inclinación del eje terráqueo. Mientras, la posición más alejada recibe el nombre de afelio, ocurre del 4-6 de julio y en el hemisferio norte es verano, sí, hace calor a pesar de la lejanía y la luz solar tarda un poco más, unos 8 min y 27 s; ya sabe, la inclinación del eje terráqueo.

Se estima que las distancias que recorre en ambos casos son 147 100 000 km y 152 100 000 km, respectivamente, razón por la que se toma de promedio 149 597 871 km, valor que ha pasado a ser considerado por la Unión Astronómica Internacional como unidad astronómica de longitud (UA) para medir distancias dentro del sistema solar. (1 UA = 149 597 871 km). Diferentes distancias a recorrer y por ende distintos tiempos en hacerlo porque, lo que sí permanece constante, lo que no varía en principio es la velocidad de la luz que, en el vacío, es una constante física universal y fundamental, de valor 299 792, 458 km/s. Pero, claro, en puridad la luz no solo atraviesa vacío, también pasa a través de nuestra atmósfera y sus nubes, una mezcla de gases con cuyas moléculas interacciona lo que ralentiza su marcha. 

Un retraso a considerar cualitativamente si bien, desde el punto de vista cuantitativo, lo podemos despreciar dado que la anchura atmosférica (1-12 km) es inapreciable frente a los 150 000 000 km totales, y suponen tan solo una diferencia de unos treinta y tres microsegundos (33 μs).

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

ÍNDICE


No hay comentarios :