(Continuación) Una, la locución, aparte de lo anteriormente expuesto, puede ir también acompañada de un posesivo, ‘Se colocaron en torno suyo’. Dos, el sustantivo puede formar parte de un sintagma preposicional, “en el entorno de”, con el mismo significado entonces de la locución, ‘Mantén la temperatura del horno en el entorno de los 180 º C’.
Y sin pretenderlo me la he dejado botando, me
refiero al “aparte” de unos renglones más arriba, que escrito en una
sola palabra puede funcionar: como adjetivo, con el significado de “distinto,
singular” ‘La genialidad de Newton es un caso aparte en la historia de la
ciencia’; como adverbio, equivalente a “en otro lugar”, “por separado”,
“fuera, al margen” ‘Se colocaron aparte’.
O como sustantivo, para significar “conversación entre dos o más personas al margen de otras presentes” ‘Los profesores hicieron un aparte para tratar el asunto’. “Aparte” puede formar, además, la locución “aparte de”, con los significados de “con omisión de, al margen de” y “además de”, como en ‘remodeló el centro de campo aparte de cambiar al delantero’.
Una cuestión diferente es la grafía “a parte”,
en dos palabras, como combinación de la preposición
“a” y el sustantivo “parte”, ‘El entrenador dio descanso a
parte de la plantilla’.
“Yendo”, “llendo”; “Echar”,
“hechar”; “Rallar, rayar”
Para empezar, no es que sean palabras que se pronuncien igual o no, y que tengan distinto significado o no, es que mientras “yendo” es el gerundio del verbo ir,
Una situación parecida a lo que ocurre con el
correcto “echar”, infinitivo verbal -‘echar de menos’, ‘echar
un vistazo’- y el inexistente “hechar ; en caso de dudas
recordar los mantras de las clases de lengua del colegio, ‘el verbo echar
echa la hache por la ventana’.
Diferente es lo que ocurre con otros tiempos de los
verbos “echar” y “hacer”, ya ve por dónde voy, en los que son
posibles y correctas ambas grafías, aunque, eso sí, de significados distintos,
como estos de la primera persona del singular del presente de indicativo -‘te
echo de menos’, ‘echo un vistazo’, ‘he hecho un pastel’-.
Un ejemplo más que mueve a la confusión, y guarda relación con el correcto uso de la doble ele “ll” y la i griega “y” son “rallar” y “rayar”, palabras homófonas (suenan igual) pero que tienen orígenes y significados diferentes: la primera como acción de desmenuzar algo con un rallador, por ejemplo en la cocina ‘rallamos la cáscara de limón’ o ‘rallamos el queso’.
Y la segunda con doble acepción, una literal, de
hacer o dejar marcas o líneas (rayones), ‘El niño rayó la pared con un
rotulador’, y otra coloquial, de enloquecer, obsesionarse o preocuparse
mucho ‘Se rayó porque no encontraba el móvil’, ‘No te rayes, es solo
una entrevista’, ‘Te pido que ralles el limón pero que no te rayes tú’.
(Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.





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