Los toros son la fiesta más culta que hay hoy en el mundo.

Federico García Lorca (1898-1936), escritor español

viernes, 17 de noviembre de 2017

Ignorantes, demagogos,..

Y siempre, farsantes y maleducados.
Ése es el veredicto que a mi juicio merecen aquellas personas que -sin distinción de sexo, edad, profesión y condición- utilizan la cantinela de: “los sevillanos y las sevillanas”, “los andaluces y las andaluzas”, “los trabajadores y las trabajadoras o “los alumnos y las alumnas”. Siempre desconfío de ellos, siempre.
Tengo para mí que son cuando menos, unos cantamañanas, cobistas, impostores y embaucadores. En definitiva, unos bultos suspectos.
Ignorantes. Ley de la economía
Los tacho de ignorantes cuando el uso de la susodicha cantinela deriva del desconocimiento de lo que es una ley universal e inexorable de la naturaleza, una de la que el lenguaje tampoco puede escapar. Me refiero ni más ni menos que a la de la economía.
Una ley que viene a ser como una especie de imperativo cósmico según el cual, ningún sistema animado o inanimado que aspire a permanecer en el tiempo en nuestro universo, la puede obviar. Haya lo que haya que hacer, de ocurrir, ocurrirá siempre con el menor costo de energía.
Y el lenguaje, entendido como conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente, en su inherente afán de comunicar no puede ser, no es de hecho una excepción. De modo que su cumplimiento es una cuestión de supervivencia también para ella, y la satisface tendiendo a emplear el menor número de palabras a la hora de expresar una idea. Es decir, a economizarlas no a despilfarrarlas. 
Y así, en las lenguas romanas o neolatinas como el castellano, para el caso que nos ocupa, existe el uso genérico del masculino, que incluye por igual a la mujer y al hombre.
De manera que cuando decimos “los sevillanos”, con el plural gramaticalmente masculino, nos estamos refiriendo, y según el contexto, tanto a un grupo sólo masculino, como a un grupo mixto formado por mujeres y hombres.
Es decir que no estamos dejando de lado, sino incluyendo, al género femenino. Nuestra lengua es así de vanguardista, y muy bien está que lo sea, pues resulta útil, se muestra eficaz y es cómoda para comunicar con celeridad y precisión las ideas.
Demagogos. Declaración Universal de los Derechos Humanos
Serían además unos demagogos si, no ignorando lo anterior, insisten en la innecesaria distinción entre géneros, y lo hacen porque piensan que sus interlocutores del género femenino pertenecen al país de la idiocia y que, recalcándole lo de “profesores y profesoras”, ellas van a pensar que ya no se les insulta, menosprecia o discrimina. Pobres. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas





1 comentario :

Javi CC dijo...

No se equivoca en lo que dice. No en vano mi profesora de bachillerato de lengua, cuando dedicamos una clase a tratar el tema, dijo que no podíamos reprender a nadie si usaba la caracterización de género "masculino" plural para ambos generos. Por supuesto salió a colación la ley de economía por parte de la profesora, explicándonos porque la gente que intenta usar el desdoblamiento en plural fracasa a menudo mientras mantiene un discurso continuo. Y quizás políticos como Antonio Hernando de PSOE solo sean demagogos. Sin embargo no tiene porque estar mal y estoy en desacuerdo con su postura tan tajante hacia ellos, la mayor parte de hombres y mujeres (no sé si este desdoblamiento será pertinente para usted, en vez de decir hombres, aunque claro, aqui se puede emplear perfectamente personas...). En definitiva, creo que tampoco hacen mal con lo que hacen, solo intentan suprimir esa parte de nuestra cultura que es machista. Evidentemente esto no es una solución al problema ni mucho menos. Sin embargo el español no es una lengua progresista; la razón de la que arguye que es progresista -el hecho de que haya un género plural mixto para hombres y mujeres- no es tal ni mucho menos pues la verdadera razón que subyace es el hecho de que el masculino tiene la preponderancia y por ello es el género no marcado muchas veces. Y esa es la razón de su uso para el plural.
Por supuesto también se han dado otras soluciones bastante artificiosas como es la terminación -es plural de género mixto, o la @ (dios sabrá como leer esto).