[Esta entrada apareció publicada el 19 de junio de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
... la Tierra es plana, pero yo sé que es redonda, porque vi la sombra en la Luna, y tengo más fe en una sombra que en la Iglesia’. Sin duda la frase del navegante luso Magallanes es una magnífica forma de diferenciar ciencia y creencia, y por supuesto está fuera de todo comentario que con la expedición que inició se demostró su aserto, si bien no fue óbice para que la gente continuara hablando y desenvolviéndose como si fuera plana.
Y eso hasta
hoy mismo cuando no faltan quienes piensan como Copérnico, pero hablan
como Ptolomeo y dicen aquello de “hoy se ha puesto el Sol a las 7,45 h”,
como si fuera el que se moviera o “la Luna saldrá a las 19,00”, otra que tal
cual.
Lo que es hablar sin pensar, pero qué le vamos a hacer si de estos mimbres estamos hechos y además de ahí que la idea de la ¿redondez? tenga su cita y su historia. Fue Filolao el primer hombre en proponer una Tierra esférica como única forma de explicar, por ejemplo, la desaparición gradual de casco y velamen de los barcos tras el horizonte o que la sombra que el planeta proyecta sobre el satélite en los eclipses sea circular. Él es ya un nuevo tipo de científico, un astrónomo que elabora un verdadero programa de investigación y valora la observación sistemática, basándose en instrumentos que inventa y desarrolla. Le siguió Eratóstenes quien determinó el valor de la circunferencia máxima en cuarenta mil kilómetros, cuando en la actualidad se consideran cuarenta mil sesenta y ocho kilómetros, todo un prodigio geométrico, ¡tres siglos antes de Cristo!
Con posterioridad Ptolomeo lo vuelve a calcular y le salen tan solo treinta y tres mil, un error por defecto que tuvo su trascendencia, sobre todo, en la decisión de Colón de 1492 quien, no solo los tomó por correctos, sino que confundió las millas alejandrinas con las marinas lo que, junto a otros errores de lecturas bíblicas, le llevaron a la conclusión de que Asia tenía una medida diez veces mayor que la real, es decir, que estaría a unos cuatro mil cuatrocientos kilómetros sentido oeste. Como sabemos que en realidad está a unos diecinueve mil seiscientos la distancia nunca la hubiera podido cubrir con sus medios, si no fuera porque, cuando apenas llevaba recorridos unos mil seiscientos se encontró con América. No, el viaje no era un problema de forma sino de dimensiones, el tamaño importa.
Colón fue el primero en empequeñecer el mundo desafiando al oscuro océano y sus monstruos, si bien la demostración empírica de su esfericidad no se produjo hasta años después con Elcano. Pero desde Filolao, habían transcurridos más de veinte siglos.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva,
si desean ampliar información sobre ellas.
ÍNDICE




No hay comentarios :
Publicar un comentario