viernes, 3 de julio de 2026

Desmontando el “mundo Miura”. Siguiendo con los automóviles

 (Continuación) ¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿Ataque enemigo? Se lo preguntaba porque, hace un par de años, el presidente de gobierno Sánchez y en el contexto de una supuesta nueva subida de impuestos a los más ricos, ya sabe esas cosas que se dicen, tiró de marca para ejemplificar.

Para él, ellos eran aquellas personas “que tienen dinero para vivir cien vidas” y la marca que empleó, seguro que se la imagina, sí ésa; el caso es que se generó un acalorado debate al pronunciar la epatante frase “más transporte público y menos lamborghini”. Esa marca escogió y no otra, ¿traicionó el subconsciente a nuestro presidente? No sé.

“Una vez es casualidad, dos, coincidencia, tres, ataque enemigo"

En cualquier caso la frase de marra es del escritor británico Ian Fleming -creador de James Bond agente de inteligencia 007 del MI6 al servicio secreto de su Majestad- y la inmortalizó en la novela Goldfinger (1959), a especie de principio fundamental del espionaje, si bien es una regla que se puede utilizar en múltiples ámbitos.

Y el super coche de marras por el que voy es un Lamborghini Diablo que apareció en la película Muere otro día, 2002, lo que no deja de ser una rareza pues es sabido que en el universo Bond son preferidos los Aston Martin con diferencia.

De ahí que el característico tono Diablo Rosso con interior de cuero negro, fuera conducido en la película por su antagonista, el villano Coronel Tan-Sun Moon, un malo malote al volante de un superdeportivo con motor V5.7 y transmisión manual de cinco velocidades.

Por cierto, con una potencia de 492 CV y 579 Nm de par, era de tracción trasera y aceleraba de 0 a100 km/h en tan solo 4,5 s alcanzando una velocidad máxima de 333 km/h; se convirtió en el coche más rápido del momento superando al Ferrari F40 (322 km/h).

Como nota ahora taurómaca recordar que Diablo es el nombre del astado de la ganadería del Duque de Veragua, lidiado en 1869 por el matador algecireño José Lara “Chicorro” en Madrid y famoso por su histórica y brava pelea de ese día.

“Haciendo patria chica” ¿Miuras roteños?

Y naturalmente, entre otros de sus modelos, uno más que no me resisto a ponerle negro sobre blanco, el Lamborghini Gallardo. Que no es nombre de morlaco, pero sí el de una de las ramas que pastan en la finca sevillana Zahariche, una de las siete fundacionales de la raza del toro de lidia reconocida por la legislación española. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas. 


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