(Continuación) Acepto cualquier tipo de método para la determinación de la capacidad de un recipiente en general, mientras, continuo con la segunda cuestión.
‘Suum cuique’
Perdone el latinajo, quiero decir “a
cada cual lo suyo” y voy a ella para puntualizar que es cualitativa y nada
baladí pues, ¿acaso todos necesitamos beber la misma cantidad de agua para que
nuestro organismo funcione correctamente? ¿No importa la edad, el estado de
salud, la estatura, el peso, la actividad física que desarrollemos, el tipo de
alimentación, el lugar donde vivamos del planeta o la estación del año en la
que estemos?
No sé a usted, pero a mí esta afirmación me resulta de una simpleza excesiva, incluso diría que es un insulto a la inteligencia manifestar que todas las personas somos iguales, no ya en esta cuestión sino en cualquier otra, por no decir en todas.
Por aclarar, y a modo de declaración de intenciones,
le adelanto que no existe ninguna evidencia científica que implique que, todos
y cada uno de nosotros, debamos beber los dichosos dos litros de agua al día.
Ninguna que demuestre de forma concluyente que es
universalmente aplicable a todas las personas, sin tener en cuenta sus
circunstancias; no, no existe este Santo
Grial del equilibrio hídrico saludable, se trata sin duda de un falso mito, pero
si es así, ¿por qué permanece? ¿cómo empieza?
El origen de un mito
En realidad, es la historia de un error de interpretación en la lectura que le cuento a grandes rasgos y de la que ya le adelanto se trata de un relato algo confuso y nebuloso. Hasta donde he podido averiguar la ocurrencia de los “dos litros de agua al día” se remonta a una deficiente acción.
Una sobre el texto de una guía del Food and
Nutrition Board of the National Research estadounidense de 1945, que
sugería un consumo diario de agua de alrededor de 2,5 L para adultos, y que se
mantuvo como cierto hasta principios del siglo XXI cuando el Dr. Heinz Valtin publicó una revisión del
mismo en el American Journal of Physiology, 2002.
Con el título ‘Drink at
least eight glasses of water a day.” Really?
Is there scientific evidence for 8 ×8?’,
algo así como “Bebe al menos ocho vasos de agua al día” ¿De verdad? ¿Existe
evidencia científica que respalde la regla de ocho por ocho?”, planteaba la
hipótesis de la lectura incompleta y sesgada de dicho texto. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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