martes, 28 de julio de 2026

“Alga asiática”. Situación actual

(Continuación) Es después -con los temporales, corrientes o cambios de marea- cuando grandes cantidades se desprenden y terminan acumuladas en las playas, gracias a los recurrentes arribazones (llegada y acumulación masiva de grandes cantidades de algas, plantas marinas o animales en la costa) y con las indeseadas consecuencias ya conocidas.

Pero antes plantea también un reto para la pesca pues se enmaraña en las redes de pesca artesanal, rompen aparejos y provocan cuantiosas pérdidas de capturas; una preocupación para el sector pesquero en espacios abiertos que, por desgracia, no queda ahí, también se extiende a zonas singulares. Perdone, pero voy a hacer patria chica, pongamos que hablo de los corrales roteños.

Corrales roteños

Que no son un espacio más de la playa, ni mucho menos. Como seguro estará al tanto, estas estructuras milenarias constituyen una seña de identidad del municipio de Rota, un sistema tradicional de pesca y un ecosistema vivo que depende de un más que delicado equilibrio entre mareas, piedras, agua retenida en ellos y especies que lo habitan.

Las mismas cuya existencia puede verse gravemente comprometida con el asentamiento masivo de estas algas, cuya cobertura vegetal sobre ellos bloquea o interrumpe su funcionamiento como hábitat. Algo que afecta de manera grave tanto a la práctica de la pesca a pie tradicional como a la biodiversidad autóctona, dado que desplaza a comunidades enteras de algas nativas.

Un riesgo para el valor patrimonial, ambiental y socioeconómico de uno de los entornos más emblemáticos de la localidad, agravado por la especial intervención que, para su retirada en los corrales, esta alga exige y que no es como en el resto de la playa abierta.

Así que ni se puede dejar que la biomasa se acumule en ellos, su descomposición puede reducir la calidad del agua y provocar desequilibrios en una zona tan poco profunda, ni se puede recoger de una manera agresiva que los dañe. Delicadeza y precaución con este corralero manto marrón.

Situación actual y ¿problema sin solución?

Sin duda, para todo el medio marino, el daño que cause el alga puede ser bastante más profundo y permanente, aunque menos visible también, que la afectación que nos produzcan su parda visión, desagradable olor o la dificultad para disfrutar del baño o el paseo por la orilla. Un mal asunto.

Pero es que los datos que manejamos reflejan una creciente magnitud del fenómeno, una proliferación de este organismo que responde a un fenómeno de dispersión progresiva a lo largo del litoral atlántico de la provincia de Cádiz. De mal en peor.

Una situación que se agrava pues diferentes investigadores coinciden en que la erradicación de Rugulopteryx okamurae no es viable con los conocimientos científicos actuales ni sencilla y fácil con la tecnología existente.

Es lo que indican por ahora diferentes estudios realizados que la califican como especie “incontrolable” y “no erradicable”, de ahí que las administraciones centren sus esfuerzos en prevenir, controlar, gestionar sus efectos y minimizar su impacto sobre el litoral y puntos más sensibles. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas. 


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