(Continuación) Utilizó para ello la técnica de isótopos trazadores de hidrógeno y oxígeno en una investigación en la que participaron 5604 personas de entre 8 días y 96 años de edad, provenientes de 23 países. Un estudio que no está aislado pues ese mismo año, la revista Scientific Reports publicaba otra investigación donde se reforzaba la misma idea. O sea.
Y si esto es así y no falta información sobre esta falsa
creencia, ¿cómo es que persiste en el inconsciente colectivo? ¿qué se nos
escapa? ¿cuánta agua debemos beber en realidad? ¿Cuándo debemos hacerlo?
Preguntas en busca de respuestas.
‘Mea culpa’ y “magufadas”
Bueno, pues, en primer lugar, habrá que entonar un ‘mea culpa’ ya que, a pesar de la carencia de pruebas para sostenerla, incluso con pruebas en su contra, ahí sigue la credulidad campando a sus anchas y gozando de buena salud como otros tantos mitos y ocurrencias, entiéndase “magufadas” del orden de: “los reptilianos existen”, el terraplanismo, “nunca estuvimos en la Luna”, el monstruo del lago Ness, o “las vacunas son perjudiciales para la salud”.
Es como si la misma simplicidad de su recomendación o
la aparente inocuidad de su uso debilitaran nuestra falta de escrutinio
crítico, obnubilando la necesidad de buscar evidencias sólidas y haciendo que
pocas personas se atrevan a cuestionar su validez.
Un ejemplo más, esta recomendación cuantificadora de
ingesta de agua, del escaso poder de la lógica frente a la opinión dominante,
claro que, y en honor a la verdad, también han ayudado lo suyo y no poco, los
intereses de quienes ejercen la comercialización de este líquido embotellado.
Lucros económicos
En ese sentido, de nuevo la revista British Medical Journal volvía en 2011 a la carga con un artículo titulado Waterlogged?, ¿Anegados? En él se apuntaba que tanta información salutífera para este consumo “litrero”, bien podía responder a determinados y concretos intereses comerciales. Ya sabe.
En su
opinión podría no ser casualidad que estos “consejos”
provinieran de ciertos colectivos sanitarios, suspectamente, asociados con esta
industria; o que buena parte de los estudios que afirman que vivimos
deshidratados por falta de su consumo, estén subvencionados por los mismos
actores; o que otras tantas comunicaciones periódicas “científicas” relativas a
la hidratación, y que son enviadas a profesionales de la salud, estén vinculadas
a empresas de bebidas. Usted mismo.
A más a más, me viene a la memoria el Día Nacional de la Nutrición 2016 en España, con el lema ‘Hidratación es salud’, que estuvo patrocinado por empresas como Font Vella, Coca Cola Company, Bezoya y Nestlé-Aquarel, entre otros ¿Le suenan? (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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