(Continuación) Así recopilaron archivos, digitales y físicos, plantas de edificios representativos (públicos, casas palacio, conventos), es el caso de Dueñas o la Casa de Pilatos. Una valiosa pero insuficiente información que, al carecer de alguna restitución planimétrica o campaña arqueológica, tuvieron que complementar con la bibliografía existente sobre la época entre la que destaca un libro fundamental.
Noticia artística, histórica y curiosa de
todos los edificios públicos, sagrados y profanos de esta muy noble, muy leal,
muy heroica e invicta ciudad de Sevilla y de muchas casas particulares; con
todo lo que les sirve de adorno artístico, antigüedades, inscripciones y
curiosidades que contienen. Sevilla. Imprenta de José Hidalgo y
Compañía, 1844, del erudito, historiador y cronista sevillano Félix González
de León (1790-1854) que por cierto cuenta con calle rotulada a su nombre en
la ciudad.
Una joya ya le digo, en la que su autor señala y describe, uno por uno, todos los edificios monumentales de la Sevilla del XIX que resulta del todo fundamental pues el sevillano los vio en pie, de forma que se trata de un testimonio de primera mano. Y su relato del siglo XIX ellos lo han transformado en dibujo en el XXI y con él han realizado la restitución que nos trae y de la que primero establecieron el “manzanario” encajando retranqueos, demoliciones o añadidos que se podían haber producido en el momento y así transformar el plano de Olavide en un plano científico exacto. Uno que pueden consultar en el Instituto Geográfico Nacional, Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.
‘¡Oh gran Sevilla!, Roma triunfante en ánimo y nobleza’
Por cierto, este contemporáneo nexo intersecular y cartográfico que hemos establecido entre Roma y Sevilla vía planos de Olavide y Nolli cuenta con un precedente literario en el que es más que probable haya caído usted. Me refiero, claro, al soneto con estrambote titulado Al túmulo del rey Felipe II de España en Sevilla, 1598, de Miguel de Cervantes.
El mismo que arranca: ¡Voto a Dios que me
espanta esta grandeza / y que diera un doblón por describilla!; / porque ¿a
quién no suspende y maravilla / esta máquina insigne, esta braveza? y en el
que aparece una de las frases más célebre que compara a Sevilla con Roma, ‘¡Oh
gran Sevilla!, Roma triunfante en ánimo y nobleza’, al considerarla en ese
momento, nada menos que, el mismo centro de la Cristiandad.
No olvidemos que durante los
siglos XVI y XVII, Sevilla era conocida como la “Nueva Roma” gracias a su
inmensa riqueza y esplendor tras el descubrimiento de América. (¿Continuará?)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.
[**] El original de esta entrada fue
publicado el 01 de junio de 2026, en la sección DE CIENCIA POR SEVILLA,
del diario digital Sevilla Actualidad.
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