Hasta hace tres meses, para poderlo ver en exposición era requisito imprescindible desplazarse físicamente a la Catedral de la ciudad italiana, un viaje más que apetecible pero que por desgracia no siempre es factible de realizar por todos. Pero hete aquí que, por suerte, esta circunstancia ha cambiado y desde principios de año es posible verlo de manera virtual en la comodidad de su propia casa. Como lo lee. Y es que las ciencias adelantan que es una barbaridad.
Esto es lo que
hizo, en la mañana del pasado viernes 9 de enero, en sus dependencias del
Palacio Apostólico el Papa León XIV, convirtiéndose así en la primera
persona del mundo en realizar una nueva lectura digital del objeto conocido
como Sábana Santa.
Un momento simbólico que marca cierto tipo de simbiosis entre la antañona tradición cristiana y la más novísima era digital a través de la Inteligencia Artificial (IA, sigla en mayúsculas, sin puntos ni espacios entre letras); una forma de interactuar con el susodicho lienzo ya que está también disponible para el público general pues se puede hacer a través de una plataforma específica.
Accesible por avvolti.org y sindone.org
funciona tanto en teléfonos inteligentes como en tabletas y en computadoras de
modo que no hay limitaciones, ni geográficas ni logísticas para su uso por
millones de personas ni tampoco de comprensión al estar
diseñada para un público en general, poco familiarizado con él o,
incluso, sin conocimiento previo. Como es mi caso.
Se trata de un proyecto que nace con vocación divulgadora y pretensiones tanto catequética como educativa, a fin de que la imagen llegue a un público más amplio que el formado por los interesados en su existencia y supuesto origen y significado, que dicho sea de paso no son muchos, la verdad.
Así que no se trata de una herramienta solo para
especialistas y el hecho de ser una divulgación no resta rigor científico al
proyecto al estar éste basado en una reproducción digital interactiva que
permite a los usuarios desplazarse por la superficie del lienzo como si lo hicieran
de manera presencial con sus propias manos.
De este modo el rostro, las marcas de la corona de espinas y otros tantos signos y marcas corporales tradicionalmente vinculadas a la Pasión pueden examinarse y ampliarse con detalle en una experiencia que va más allá de lo meramente visual, al estar guiada por una combinación de imágenes, escritos e interpretaciones que se despliegan al ampliar cada detalle.
Esta es la novedosa forma de “recorrer” la imagen
-píxel a píxel, texto a texto- de la ¿reliquia?, ¿icono?, ¿falsa reliquia? a la
que Iglesia, Ciencia y Cristiandad, por más que se empeñen los “sabanistas”,
niegan cualquier rasgo de autenticidad.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.





No hay comentarios :
Publicar un comentario