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(6 de septiembre de 1522).

Carta de
Juan Sebastián Elcano al rey Carlos I desde Sanlúcar de Barrameda

viernes, 4 de octubre de 2019

Cruz del Baratillo y ¿Primera Circunnavegación?

(Continuación) De hecho esta epidemia -de la que este año se cumple su 370.º aniversario, dicho sea de paso, y vaya por lo de las ‘efemérides redondas’- se ensañó con la ciudad hasta el punto de que hizo descender su población a muy poco más de la mitad. Lo que es mucho.
Referencia necrológica
La epidemia de 1649 de Sevilla a la que se refiere la leyenda monolítica, formó parte de una peste bubónica que unos años antes entró en la península procedente de África, convirtiéndose en la mayor crisis epidémica que ha padecido nunca nuestra ciudad.
Aunque existen reservas sobre los datos estadísticos disponibles, se estima que pudieron morir al menos unas sesenta mil (60 000) personas, lo que vino a representar el cuarenta y seis por ciento (46 %) de su población. Una ingente cantidad de cadáveres a los que, por razones sanitarias y de salubridad, urgía enterrar. De ahí que se empezaran a abrir extramuros, quemaderos y fosas comunes o “carneros”, y los había en distintos arrabales de la ciudad, a saber: el Prado de San Sebastián, Macarena, Puerta Osario, convento de San Jacinto, Puerta Real, Carretería y, naturalmente, el Baratillo. Terrible sin duda.
Para hacernos una idea del alcance de la tragedia, a las numerosas pérdidas personales y sus desgarradores efectos demográfico y familiar, hay que añadir otros, estos a nivel social, económico o inmobiliario, no menos significativos. De hecho existe cierto consenso entre los historiadores a la hora de admitir que Sevilla necesitó casi un siglo para recuperarse de esta epidemia. Por cierto, ya de la que va, entre las víctimas más conocidas de esta terrible epidemia, citar al escultor Juan Martínez Montañés que murió en la primavera de ese año.
Y sin dejar del todo este hilo de los enterramientos masivos de mediados del XVII, pero volviendo al monumento del Arenal del XXI, destacar ahora que las letras y números sueltos, grabados en diferentes posiciones y colorido de su base, vienen a ser como un símbolo de los fallecidos en esa peste de 1649. Ya que la menciono, sepan que en cada una de las caras de la base y entremezclados con las letras, aparecen cuatro fechas (1693, 1694, 1724 y 1755), un hilo calendario que dejo suelto por si algún lector interesado lo quiere hilvanar.
Referencia cofradiera
Continúa diciendo el circundante texto del monolito que “Existía en él esta cruz que se conmemora, convirtiéndose en un lugar de culto y devoción que dio origen a la Hermandad de la Cruz del Baratillo. Diciembre 2013”, en clara alusión a la cruz que lo corona y de la que les adelantaba hace unos días que les podía resultar familiar. Y tanto que puede.
Como que es una réplica de la cruz que remata la cúpula de la Capilla de la Piedad de la Hermandad del Baratillo, y que podemos ver en la misma calle Adriano a poco que desplacemos la vista unos metros. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



1 comentario :

Un seguidor sevillano dijo...

¿Va a dar alguna charla sobre la 1ª Vuelta al Mundo? De ser así me gustaría que la anunciara en el blog.