La ciencia ha eliminado las distancias. (Cien años de soledad, 1967).

Gabriel García Márquez (1927-2014), escritor colombiano

viernes, 8 de febrero de 2019

VCM-07. PLINIO EL VIEJO. Gases y efectos biológicos

d) Y el gas helio, He (g), cuyo efecto biológico sobre la voz humana es de todos conocido. Advirtiendo de entrada que su inhalación puede resultar peligrosa si se realiza en exceso -es un gas asfixiante, al desplazar al oxígeno necesario para la respiración normal-, una vez dicho, no podemos continuar sin antes recordar un divertido comentario.
Si lo inhalamos en condiciones controladas, unas pocas bocanadas separadas unos minutos, se produce un divertido efecto sonoro, al hacer que nuestra voz suene en un tono más agudo, digamos una “voz pitufera”. Un fenómeno que tiene una sencilla explicación en la física bachillera que recibimos en el colegio.
Frecuencia física y tono sonoro
Recordar que el tono es una propiedad del fenómeno acústico llamado sonido, que está relacionada con la propiedad física periódica conocida como frecuencia, o números de veces que por segundo vibran las partículas de un medio al ser perturbado.
De modo que cuanto mayor es el valor de ésta, más agudo es aquél y al revés, conforme menor es el valor de la frecuencia, más grave es el tono del sonido. Así que los de alta frecuencia son sonidos “agudos” y los de baja de frecuencia sonidos “graves”.
Y como el valor de la frecuencia fundamental de una cavidad llena de un determinado gas, es directamente proporcional a la velocidad con la que el sonido se propaga en dicho gas -y en el caso de tener helio en los pulmones, la velocidad del sonido es casi tres (3) veces superior a la velocidad del sonido en el aire-, resulta que el tono de nuestra voz con helio en los pulmones, aumenta al hacerlo las frecuencias de resonancia de las cuerdas vocales. De ahí el tono de pito de nuestra voz, tras haber inhalado gas helio
Claro que también conocemos el efecto sónico contrario, el de una disminución de la frecuencia y el consiguiente tono más grave de la voz, que podemos conseguir inhalando un gas denso como el hexafluoruro de azufre SF6 (g).
Cerrando aquí esta nota cultureta acústica y volviendo a nuestro volcánico sabio latino, resaltar que la suya fue una muerte absurda y es que, a Plinio el Viejo, como al gato de la cita inglesa, lo mató la curiosidad. Sin duda fue un desventurado destino el de este esforzado y solitario científico, que por su espíritu pionero merecía una final mucho major.
Ergo, y recapitulo, los venenos se pueden encontrar en diferentes estados de agregación de la materia y pertenecer a los distintos reinos conocidos: animal, vegetal y mineral. Una cuestión por tanto de origen.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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