lunes, 18 de febrero de 2019

Songs to do CPR to

Desde los míticos y clásicos ya citados Stayin' Alive (Seguir vivo) de The Bee Gees o I will survive (Sobreviviré) de Gloria Gaynor. Hasta Hearbreaker (Rompecorazones) de Mariah Carey y Jay Z, Heart and soul (Corazón y alma) de T’ Paul o Quit playing games [with my heart] (Deja de jugar [con mi corazón]) de Backstreet Boys. Pasando por What’s going on (Qué ocurre) de Marvin Gaye o Another one bites the dust (Otro que muerde el polvo) de Queen. Ya les advertí.

Y a las que podemos añadir Sweet Home Alabama de Lynyrd Skynyrd, Hips Don't Lie de Shakira o Five to One de The Doors. Sin olvidarnos de otras tantas de los no menos conocidos Justin Timberlake, Abba, Lady Gaga, Madonna, Otis Redding, Adele o Justin Bieber y así hasta cuarenta y siete (47).
Teniendo, y esto es lo importante, la seguridad de que todas se acoplan a la perfección, a esa necesidad mecánica del masaje cardiaco, consistente en aplicar presión en el esternón, directamente con las manos, al ritmo adecuado de unas cien veces por minuto. Que viene a ser poco menos de dos veces por segundo y que se asemeja a la cifra de los latidos normales de nuestro corazón.
     
Una técnica fácil de aprender, no cuesta más de un minuto, pero cuyo ritmo temporal no es fácil de aprehender, de ahí la importancia de oír en nuestra cabeza una de estas canciones mientras realizamos el masaje que, no olvidemos, puede salvar una vida. Y me explico.
Puede salvar una vida, digo, porque se trata de un método falible, no lo debemos olvidar, que, eso sí, podría reanimar a una persona que haya sufrido un paro cardíaco, tenga problemas de tiroides o cualquier otra enfermedad que pueda afectar directamente al corazón. Así que, aprender está técnica no está de más.
De hecho, el centro neoyorquino incluye en su página web un vídeo en el que explica cómo realizar esta reanimación cardiopulmonar, asegurando que cualquiera puede salvar una vida. Ni que decir tiene que la idea no es la de que, ante una situación como ésta de riesgo inminente, nos pongamos a buscar una canción en el móvil o en cualquier otro tipo de reproductor. No.
Se trata haber elegido una y recordarla en el momento necesario. O sea, de tener un tema interiorizado y tararearlo, aunque sea mentalmente, para que nos ayude a mantener el ritmo preciso. Va una vida en ello.

PD: Mañana mismo les incluyo un índice sobre esta temática, que más de un lector avisado me ha sugerido.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



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