Si se dice loco de alegría, también podría decirse cuerdo de dolor.

Marguerite Yourcenar, escritora francesa (1903-1987)

jueves, 19 de julio de 2018

Enigma parental. Encuesta científica (y 2)

(Continuación) Un sistema que nos sirve para el razonamiento formal y las operaciones lógicas. Y otro intuitivo y rápido, que representa las categorías como normas y ejemplos prototípicos, y que es precisamente el que utilizamos para formar los prejuicios.
Un pensamiento que tiene lugar en nuestro cerebro inconsciente, mamífero o reptil, que no razona las cosas en palabras, sino que cuando aprende que dos sucesos están relacionados, hace que las neuronas establezcan una conexión.
Unas asociaciones culturales que se fijan como huellas indelebles en nuestro cerebro, nos acompañan inconscientemente durante toda la vida y forman parte de nuestro desarrollo evolutivo. Son como atajos mentales o heurísticos, que nos ayudan a navegar por el mundo, a categorizar automáticamente personas y situaciones que podrían representar un peligro y a tomar decisiones rápidas constantes a un nivel inconsciente.
Lo que es bueno, aunque como contrapartida también nos predisponen a tener prejuicios de género, de raza, de religión, o de estatus socioeconómico que pueden contradecir los valores que firmemente defendemos.
Ergo la culpa no es ni del hablante, ni del receptor, ni de la lengua, sino de la misma realidad que es la que debemos cambiar. En este mismo sentido apunta un estudio de 2011 realizado por el Ministerio de Sanidad según el cual, las especialidades quirúrgicas son las que, en general, cuentan con menos mujeres entre sus profesionales. Y de ejemplo un botón, en cirugía cardiovascular solo un 9,1% lo son.
Aunque conviene ser cuidadoso con las conclusiones que extraigamos. Se lo digo porque, vuelvo a la encuesta de la BBC, incluso si ha contestado que la “eminencia médica” es la madre del niño accidentado, y aparte de felicitarle por su lógica, le he de advertir que su respuesta podría estar influida por otro prejuicio tan machista como el anterior. Apríetese los machos.
Por lo que tengo leído hay otra respuesta posible y correcta. Dicha “eminencia” podría ser no la madre sino el otro padre del niño, que se tratara de un matrimonio homosexual vamos. Y usted y yo con nuestro prejuicio machista sobre la heterosexualidad del matrimonio, vamos, vamos. Sí, lo dicho, hay que ser especialmente cuidadoso.
Por cierto, del psicólogo que mantiene estas ideas Daniel Kahneman, les cuento una curiosidad. Recibió el Premio Nobel en Economía de 2002 conjuntamente con el economista estadounidense Vernon Smith (1927), por haber integrado aspectos de la investigación psicológica en la ciencia económica, especialmente en lo que respecta al juicio humano y la toma de decisiones bajo incertidumbre ¿Qué me dicen?
Un psicólogo de profesión que es premio nobel en economía, lo que se dice toda una paradoja. Con decirles que algunas fuentes le citan como economista, no les digo más. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


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