Un organismo se alimenta de entropía negativa.

Erwin Schrödinger, físico austríaco (1887-1961)

lunes, 16 de julio de 2018

Fahrenheit y Celsius. Termómetros y escalas (y 2)

(Continuación) Uno de los grandes avances del intelecto humano que hizo sentenciar al guillotinado poco después, químico francés Lavoisier, padre de la Química Moderna, aquello de “Nada más grande ni más sublime ha salido de las manos de los hombres que el sistema métrico decimal”. Y si él lo dice, quién es uno para cuestionarlo.

Escala centígrada, primero, y Celsius después
Volviendo al soplador de vidrio alemán, el de Fahrenheit fue probablemente el primer termómetro normalizado y su escala termométrica un gran paso sin duda para establecer un estándar de medición.
Pero qué duda cabe que resultaba demasiado complicada y engorrosa de manejar, de ahí que en 1742 el físico y astrónomo sueco Anders Celsius (1701-1744) propusiera una nueva escala más razonable, en la que las temperaturas de ebullición y congelación del agua tomaban los valores de cero y cien. Sí lo he escrito bien, es tal como lo leen, en ese orden.
Naturalmente la idea parecía buena por lo de los cien grados de diferencia entre ambos puntos fijos, pero por la adjudicación de dichos valores, contraria a lógica, recibió alguna que otra crítica.
De hecho fueron tantas que al año siguiente, el francés Jean-Pierre Christin proponía la conveniencia de invertir esos valores, resultando así la escala que se llamó centígrada tras la Revolución Francesa, pero que desde 1948 se la conoce en honor del sueco como escala Celsius, siendo además la más utilizada en el mundo.
En ella los valores térmicos de los puntos de congelación y de ebullición del agua a nivel del mar, eran cero grados Celsius (0°C) y cien grados Celsius (100 °C) y así siguen desde entonces.
Una cuestión de escalas
No trataremos aquí el número de escalas termométricas existentes en la actualidad, como tampoco lo haremos con la relación numérica entre ellas, ni del por qué no se debe decir ni grado centígrado, ni grado kelvin.

Y por supuesto que no diremos ni pio de la tontuna esa de los grados negativos, ni de la temperatura a la que, según el agente con licencia para matar 007 al servicio de Su Majestad Británica, debe ser servido el champán.
De todo ello pueden encontrar cumplida información en las entradas Estamos a siete grados centígrados negativos; Bond contra Beatles. Un punto de vista científico; ¿Qué se dice grado centígrado o grado Celsius? o ¿Por qué no se debe decir grado kelvin? entre otras.
Claro que si sienten curiosidad, a propósito de la espumosa bebida se pueden dar una vuelta por: Algunos secretos sobre el champán; ¿Conserva el champán las burbujas, si tapamos la botella con una cuchara?; ¿Cuántas burbujas hay en una copa de champán?; Es tan malo como escuchar a los Beatles sin taparse los oídos y algunas más.
Recapitulando que es gerundio
Sabemos que Galileo, entre 1592 y 1603, inventa el primer termómetro, en puridad el termoscopio pues carece de escala numérica. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



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