miércoles, 3 de junio de 2026

Informe sobre la homeopatía, 2026. De los principios: Dosis mínima

(Continuación) Todas las autoridades sanitarias nos ponen en alerta acerca del abandono terapéutico, ya que el mayor peligro de estas pseudoterapias en general radica en sustituir o retrasar tratamientos médicos validados por la evidencia científica, por cualquiera de estas patrañas que carecen de ella. Caución.

Le escribía más arriba acerca de volver sobre el asunto de la extrema dilución homeopática, recuerde “el segundo principio homeopático”, otra milonga más, más de lo mismo como quien dice, así que vamos a ello.

2. Postulado de la dosis mínima

También denominada de la dosis infinitesimal o dilución extrema. Para el lector atento y avisado no habrá pasado inadvertido el ineludible nexo entre los “principios” de la similitud y éste de la dilución extrema y es que el primero no funciona por sí solo, no, necesita del segundo, han de ir inevitablemente juntos. Verá.

La falaz ocurrencia dice que, una sustancia que cause, por poner un ejemplo, fiebre en una persona sana podría utilizarse para tratar con ella la fiebre en una persona enferma, eso sí, y solo si lo hacemos al modo homeopático, es decir cuando el producto esté muy, muy, diluido y muy, muy, agitado (sucusión).

¿Y por qué? se preguntará. Pues desconozco la razón, disculpe mi ignorancia solo soy químico, si acaso decir, a modo de justificación, que tampoco ellos, los expertos homeopáticos, lo saben. Al ser preguntados se limitan a afirmar que una dilución extrema y un alto grado de agitación eliminan los efectos tóxicos de la sustancia original y reducen posibles efectos secundarios, a la vez que mantienen su supuesto poder curativo y aumentan la eficacia del tratamiento.

Vamos lo que se dice un más con menos, ya, ¿pero por qué es así? ¿cuál es la explicación científica? Pues no la dan, sencillamente no tienen ninguna prueba de que sea así y nos remiten a lo que dijo Hahnemann nada menos que en 1796, y si no te lo crees allá tú.

Lo de las lentejas y hasta ahí llegan. Pero, claro, esto que le puede servir a algunos a otros les plantea contradicciones tanto lógica como científicas. Lógica porque, ¿cómo va a ser más eficaz si, con las sucesivas diluciones, cada vez tiene menos cantidad de la sustancia “curativa”?

Y científicas porque, según las ideas del físico y químico turinés, los supuestos remedios están tan diluidos que, en la práctica, no contienen ni una sola molécula del material activo original, y la ciencia afirma que es imposible de toda imposibilidad, que una sustancia ausente tenga efecto terapéutico alguno. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 

 


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