(Continuación) Seguro que sabe, o intuye con bastante aproximación a la verdad, lo que significa la expresión de más arriba, léase también “vendehúmos”, con la que se alude de forma más bien despectiva a determinadas personas.
Esas que afirman poseer conocimientos extraordinarios y habilidades
maravillosas, que les permiten realizar ciertos favores, llevar a cabo proyectos
utópicos o crear productos con soluciones salutíferas, entre milagrosas y
milagreras; todo, naturalmente, al alcance exclusivo de muy pocos; pero eso es
lo que dicen ellos, la mentira de la verdad.
Porque la realidad es diametralmente distinta, y lo que ofrecen
son cosas sin valor real, carentes de fundamento o imposibles de cumplir y es
que, por supuesto, lo suyo es una impostura con el fin de engañarle y sacarle
el dinero; esta es la verdad de la mentira.
"Castigo con humo a quien vendió humo"
Impostores e imposturas que se da en todos los ámbitos humanos, sea el de los negocios, el coaching, la religión, los deportes o la política; en todos ellos afloran “expertos” auto titulados y supuestos líderes que venden ilusiones en lugar de soluciones reales.
Algo tan antiguo como el hombre, y buena prueba es la
expresión “vendedor de humo” que le traigo proveniente nada menos que del Derecho Romano que castigaba a los
estafadores que cobraban por favores políticos que en realidad no podían
cumplir, siendo condenados a morir asfixiados con el humo de leña verde, mientras
un pregonero gritaba ‘Fumo punitur, qui vendidit fumum’.
Una locución que históricamente se asocia al emperador Alejandro Severo quien, en el año 235, mandó a ejecutar de esta forma a un estafador llamado Vetronio Turino que engañaba a los nobles, asegurando que tenía línea directa con el emperador, vendiéndole sus “favores” e influencias, cuando en realidad todo era mentira, “El que vende humo, padece el humo”.
Vendehúmos pseudocientíficos
Le decía más arriba que estos charlatanes proliferan en
todos los ámbitos humanos en cuanto aparece la posibilidad de hacer “negocios”
mediante la patraña y el engaño, siendo buena prueba de ello mucho de lo
enrocado en la categoría de Pseudociencias como: el lienzo de
Turin y otras reliquias cristianas, el triángulo de las Bermudas, la ufología,
el monstruo del lago Ness, las pulseras Power Balance o el terraplanismo.
Y por supuesto también en el mundo del arte, la ciencia o
la medicina, donde ubicamos esta nueva saga bloguera sobre la pseudoterapia
conocida como homeopatía, centrándonos ahora en la última de sus ocurrencias,
asociada a una suspecta propiedad del agua y al autor de su descubrimiento. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




No hay comentarios :
Publicar un comentario