lunes, 15 de junio de 2026

Informe sobre la homeopatía, 2026. Benveniste, algo más que un “vendehúmos”

(Continuación) De manera que el producto también contendría las mismas “supuestas cualidades salutíferas” que la primera, gracias a este “nuevo y suspecto mecanismo electromagnético”, sin embargo, aunque la estupidez insiste siempre (Camus, dixit), la realidad se muestra tozuda.

Y en este caso la ciencia muestra y demuestra, por activa y pasiva, que un volumen de agua líquida, homeopática o no, no forma estructuras que retengan memoria molecular de manera medible y si lo hace, en ciencia no hay necesidad de utilizar de entrada el adjetivo imposible, dichas estructuras ordenadas no duran más de unas fracciones de nanosegundos, 10-9 s.  

Un tiempo claramente insuficiente para generar sus, por otro lado, indemostrados efectos salutíferos pues todos, todos, los experimentos científicos llevados a cabo hasta ahora para reproducir los resultados del estudio de Benveniste han fracasado.

Nature, Maddox y Randi

Empezando por el de la propia revista que decidió someter dicho estudio a una revisión de investigadores independientes entre los que se encontraban un editor de la propia revista, John Maddox, un científico experto en el fraude científico, Walter Stewart, e incluso el mago e ilusionista famoso por su escepticismo, James Randi.

El resultado de la misma ya se lo imagina, el francés había engañado a la revista y su destilado resultó ser tan insustancial como los medievales elixires de la eterna juventud o las milagreras soluciones capilares; así que este vendehúmos, además, vendía agua y, lo que es peor aún, la sigue vendiendo, ¡ojo!

La industria homeopática mueve cada año, solo en Europa, la friolera de más de mil millones de euros, poniendo así en riesgo la vida de miles personas que toman estos falaces remedios homeopáticos sustentados en la pseudociencia, en lugar de auténticos fármacos.

Benveniste y los premios Ig Nobel

No, Benveniste no fue un mercachifle más de los que montan su tenderete alrededor de la ignorancia y desgracia humanas, al pergeñar su postulado de la “memoria del agua” con la espuria pretensión de darle cierta credibilidad científica a la homeopatía y hacer negocio a costa de su bolsillo. Por desgracia su sombra fue más alargada y llega más lejos.

De muestra de lo que le digo, sirva este botón. Nuestro este científico fue la primera persona en ganar dos premios Ig Nobel, una parodia de los premios Nobel, de los que otorga anualmente la revista Annals of Improbable Research, reconociendo los “logros” de diez peculiares científicos o grupos de científicos. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas. 


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