(Continuación) Unos dicen que fue por su afición a la tauromaquia. Otros que por su admiración en concreto a este encaste que llegó a visitar en la finca donde Eduardo Miura y él llegaron al acuerdo de utilizar el apellido de la familia ganadera para bautizar uno de los coches. Y estotro a que, sencillamente, era su signo zodiacal, vaya usted a saber, de estos mimbres estamos hechos los humanos.
Claro que tampoco falta una explicación más prosaica,
digamos, y que no es otra que la rivalidad surgida por competir con la afamada
marca automovilística e italiana también, Ferrari, que a finales de los
años cuarenta ya había establecido una relación (1947) entre una especie animal
y una marca de coches, me refiero al famoso ‘Cavallino Rampante’.
En cualquiera de los casos se cumplen ya sesenta años del modelo automovilístico del fabricante de tractores y no es por supuesto lo único a recordar desde el punto de vista científico-técnico ya que se produjeron importantes avances en no pocos campos.
Mientras
‘las ciencias avanzan...’
En el año de presentación del Lamborghini Miura, 1966, se
produjeron importantes avances de la ciencia y la tecnología bien diferenciados.
Y así, en el de la aeronáutica, en concreto la exploración lunar, se
lanzaron misiones no tripuladas como las Luna 9 y Luna 10 de la
URSS, primer alunizaje suave y primer satélite en orbitarla.
Y en el de la medicina se obtuvo la composición del Cannabis sativa, lográndose aislar el THC y el CBD. Claro que también se produjo la invención del código de barras como sistema viable para la gestión y comercialización de inventarios, y el primer registro de la patente del cajero automático que utilizaba una tarjeta de plástico y un PIN.
O el
nacimiento de la fibra óptica al sustituir los cables de cobre por hilos
de cristal, revolucionando así las telecomunicaciones. Y en el ámbito
académico, Stephen Hawking (1942-2018) obtenía su doctorado en física con
la tesis Properties of expanding universes (“Propiedades de los
universos en expansión”) a los 24 años.
Y en el de la cultura popular se estrenaba la icónica película Viaje Alucinante, toda una fantasía médica en la que un grupo de científicos era miniaturizado en un submarino para viajar por el interior del cuerpo humano. Maravilla.
“Miuras”
automovilísticos
Volviendo a la publicidad taurómaca, y como es más que probable
sepa, el vínculo no quedó en el nombre del encaste pues el italiano continuó
dando nombre de ejemplares de miuras a otros de sus modelos. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog]
las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información
sobre ellas




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