martes, 2 de junio de 2026

DCPS. Placa de Olavide en el Real Alcázar (y 4)

(Continuación) También mejoró husillos y desagües; instaló adoquinado y alcantarillado en algunos barrios; creó un alumbrado público para las noches de invierno; reglamentó la circulación nocturna; prohibió llevar armas; se publicaron disposiciones sobre alojamientos; se proyectó la mejora de la navegación del río Guadalquivir.

Se prohibieron los baños en él, fuera de los lugares previstos para ello, disponiéndose además un servicio de socorro para los bañistas; ordenó la desecación de algunas lagunas de la ciudad; mandó instalar fuentes; etcétera. A partir de 1772 y con el fin de mejorar la higiene, prevenir las epidemias fruto de las riadas o mejorar la limpieza de la ciudad, mandó establecer unos impuestos de limpieza ciudadana.

Como Asistente de la ciudad. Y más y más

Modernizó y reordenó la ciudad en otros muchos aspectos urbanísticos y así: empezó a crear plazas delante de las iglesias (plaza del Duque); mandó quitar cruces y estatuas de santos tanto en aquellas calles donde entorpecían la circulación, como en establecimientos de mala reputación, para situarlas al lado de las iglesias.

Reformó el trazado de la Alameda de Hércules, construida en 1574, donde se plantaron 1600 álamos y colocaron dos nuevas columnas en el extremo norte; mandó eliminar muchos arquillos y recovecos del trazado callejero; ordenó la destrucción y posterior trazado urbanístico de la malsana e inmoral barriada de La Laguna, a espaldas del Arenal, donde se encontraba una afamada mancebía.

Una obra que llevó a cabo el arquitecto Manuel de Molviedro, pasando así de ser un espacio marginal urbano a convertirse en una magnífica zona residencial con calles de trazado recto; igualmente abrió la zona de la Alcaicería de la Seda, zona de la actual calle Hernando Colón.

Y adecentó la margen izquierda del río dotándola de malecones y excelentes paseos que la embellecieron y dieron un uso recreativo, por cierto, al mejor de ellos lo denominó Paseo de las Delicias, quizás un guiño en recuerdo a la finca homónima de su amigo Voltaire, donde unos años antes pasó algunos días de descanso.

Como Asistente de la ciudad. Y más reformas

En lo que respecta al urbanismo no quedaron aquí las modificaciones del criollo ilustrado. Manda también restaurar edificios emblemáticos como las iglesias de San Luis, San Bernardo o Santa Marina o reparar algunos mercados como el de la calle Feria.

Por no iterar la ya comentada reforma de la Alameda de Hércules y que en el interior del casco urbano se construyen una serie de edificios, sobre todo de carácter religioso, que condujo a una sacralización de la vida pública. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

[**] El original de esta entrada fue publicado el 20 de abril de 2026, en la sección DE CIENCIA POR SEVILLA, del diario digital Sevilla Actualidad.

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