(Continuación) El mapa del italiano está considerado no solo una pieza sustancial para el estudio de la Roma histórica, también es un magnífico recurso metodológico para el de buena parte del diseño urbano contemporáneo, de hecho, en todas las Escuelas de Arquitectura del mundo se estudia el plano de Nolli pues, por excelencia, es el referente del Barroco tardío y en él su autor dibuja la ciudad como si fuera una sección del cuerpo humano, en la que todo está conectado.
En opinión de algunos estudiosos, dicho plano viene a
representar la arquitectura hecha ciudad y la ciudad hecha arquitectura, o de
dónde la forma de dónde el fondo, y es que él entiende a la urbe con sus
plazas, vías, trasiego humano y, por supuesto también con sus espacios
interiores, esos que hasta ahora, por estar cubiertos, no se les había prestado
atención por falta de datos. Esto es justamente lo que ha hecho esta pareja de
sevillanos con su proyecto que bien podríamos llamar “Olavide al estilo
barroco de Nolli”.
Olavide
al barroco estilo Nolli
O lo que es lo mismo, Sevilla como Roma, ya ve por dónde voy, pero no se preocupe lo dejo aquí y perdón por el triunfante juego de palabras. Le decía que la ‘Nueva Planta de la ciudad de Sevilla’ es una minuciosa recuperación cartográfica (2025) del plano de la ciudad del ilustrado Olavide (1771) -recuerde el primero con rigor geométrico y de importancia vital en la historia de Sevilla-. Una visión de lo que pudo ser un levantamiento planimétrico de la Híspalis del último cuarto del siglo XVIII si las circunstancias hubieran sido más “romanas”, y eso que vio la luz 23 años después, ya, estas cosas pasan. Fruto de una rigurosa y larga (siete años) investigación histórica, basada en los criterios cartográficos y arquitectónicos (1748) del italiano Giambattista Nolli, los arquitectos Mena y Navarro nos presentan un redibujo que desvela otra Sevilla más real, convirtiéndose así en un instrumento esencial para entender su evolución urbana durante el siglo XVIII.
Y lo es porque, este novedoso trabajo aporta en su planimetría, gracias a la técnica de figura-fondo basada en el contraste entre blanco y negro para diferenciar espacios, entre otras novedades y mejoras: a) la recopilación de 1097 emplazamientos; b) el interior de los edificios singulares; c) la documentación del perfil exacto de las manzanas; d) la inclusión de más de 300 plantas de edificios insignes de la ciudad; e) la localización de huertas, cortijos, haciendas y otros terrenos agrícolas de la época que rodeaban la ciudad; f) y una hipótesis inédita sobre la configuración de muchos edificios demolidos o transformados de la época. Así que este gráfico con su inclusión de interiores, edificios y zonas verdes que no recoge el plano de Pablo de Olavide, va mucho más allá de ser un redibujo de la ciudad. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.
[**] El original de esta entrada fue
publicado el 25 de mayo de 2026, en la sección DE CIENCIA POR SEVILLA,
del diario digital Sevilla Actualidad.
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