(Continuación) Al lector atento y avisado no le habrá cogido por sorpresa que, hace ya unos días, pusiera negro sobre blanco y en la cabecera el apellido de una familia en concreto de científicos (entendidos estos como masculino genérico plural).
No le habrá sorprendido
digo, porque no es la primera saga en ser enrocada, ni la última esperemos,
pero de ésta le he de confesar que desconocía su existencia hasta el mismo
momento de empezar a escribir estas líneas.
Sí, como lo lee. No es
que lo haya sabido en algún momento pretérito y lo olvidara, ya sabe, cosas de
la edad. No. Es que no tengo conciencia de haberlo sabido nunca. Creo que nunca
hasta ahora supe que existía una dinastía en la línea de otras que han aparecido
por estos predios, y eso que el apellido ha aparecido por esta tribuna (La radiactividad de Becquerel)
Me estoy refiriendo a los “enrocadas” sagas familiares de los Curie, los Bragg, los Bohr, los Siegbahn, los Thomson, los Euler-Chelpin, los Born, los Tinbergen, los Kornberg, los Huxley, los Bernouilli, los Darwin, entre otros. Bueno pues sí.
Saga Becquerel
También existe una dinastía
Becquerel, de modo que el famoso apellido francés, ligado al fenómeno de la
radiactividad, al afamado premio Nobel, a los Curie y
asociado en mi ignorancia sólo a Henri Becquerel, ni empieza ni acaba
con él, si bien no es menos cierto que se trata del miembro familiar de mayor
resonancia científica. No es excusa, lo sé, pero ahí lo dejo.
Esta dinastía empezó hace
casi un siglo y medio siendo, probablemente, la más longeva de las conocidas, y
abarcando a diferentes miembros de la misma y distintos campos del saber: desde
su abuelo Antoine César, hasta su hijo Jean, pasando por Edmond
su padre, sus tíos Louis, Pauline y Prosper o su sobrino Paul.
Por cierto, todos fallecidos y sin conocimiento de la existencia de descendientes que le den continuidad científica a la saga, pero vayamos al principio que comienzo quieren las cosas.
Antoine César Becquerel (1788-1878)
Un caso casi único de
genialidad científica y duración en el tiempo la de esta saga francesa que
encabeza Antoine César, ingeniero formado en la Escuela Politécnica,
militar con Napoleón Bonaparte y, a partir de 1814, retirado de la milicia,
dedicado a la investigación científica.
Un campo de conocimientos donde destaca como pionero
en el estudio del fenómeno de la luminiscencia e investigador de la piezoelectricidad
y la conductividad de los electrolitos. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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