(Continuación) Aún sin prismáticos y en las noches oscuras de luna nueva, se puede intentar ver nebulosas de emisión como el complejo de nebulosas de Orión (Messier 42 y 43), el grupo de estrellas Pléyades y el resto de supernova conocido como la nebulosa del Cangrejo (Messier 1).
Y vamos acabando este
prontuario astronómico primaveral, a base de unas pinceladas didascálicas a la
duración de los días, el ya más que hartible cambio de hora y la movida de
nuestro astro rey.
Del alargamiento de los días y el cambio de hora
Como bien sabemos por propia
experiencia vital, es en esta época del año cuando los días se empiezan a
“alargar” de forma más rápida, vamos que duran más. Y es que en latitudes
geográficas como las que se encuentra la península el Sol sale por las mañanas,
cada día, algo más de un minuto antes que el anterior para, por la tarde,
ponerse algo más de un minuto después.
En definitiva, el inicio de la primavera es la época del año en la que la longitud del día se alarga más rápidamente, de modo que el tiempo en el que el Sol está por encima del horizonte aumenta casi tres minutos cada día.
Dicho de otro modo, el Sol
“sale” por las mañanas antes que el día anterior y, por la tarde, se “pone”
después, perdone la forma de expresarme, ya saben aquello de “pensando como
Copérnico, pero hablando como Tolomeo”. Estamos hechos de estos mimbres.
Del cambio de hora
O de vuelta la burra al trigo.
Aunque tanto el Parlamento Europeo como la Comisión se pronunciaron en 2021 a
favor de eliminar los cambios de hora en un futuro, todavía no existe una
decisión definitiva y firme al respecto.
Por ello, durante este 2026
seguirá en vigor el tradicional cambio de hora que tiene lugar el último
domingo de marzo, y ese día, el 29 de marzo, a las 2 de la madrugada hora
peninsular, adelantaremos los relojes una hora hasta marcar las 3; en Canarias,
como es natural, la 1 de la madrugada pasará a ser las 2.
Y una vez más el día tendrá oficialmente una hora menos y nosotros habremos retomado el horario de verano para, dentro de unos meses volver a cambiar, a saber; esa es al menos mi prescindible opinión, pero, al fin y al cabo, qué sabré yo. Ya veremos en qué queda todo.
Sobre la actividad solar
Caracterizada por la presencia
en su superficie de manchas, fulguraciones y protuberancias, y que en la Tierra
produce alteraciones en la propagación de las ondas de radio y una mayor
presencia de auroras polares- de ésa, de la actividad solar, decir casi lo de
siempre.
Sigue un periodo aproximado de
once (11) años, está asociada al ciclo magnético solar y en la actualidad nos
encontramos en el ciclo solar número veinticinco (25), que comenzó en diciembre
de 2019 y alcanzará su máximo en julio de 2025.
Gráficas con el número de manchas solares en los últimos años y predicciones de la evolución del ciclo 25 pueden encontrarse en: NOAA / NWS Space Weather Prediction Center (http://www.swpc.noaa.gov/products/solar-cycle-progression).
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva,
si desean ampliar información sobre ellas.




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