(Continuación) Y como bien sabe desde entonces, aquí estamos como prueba de ello, su popularidad no hizo otra cosa que aumentar e ir mucho más allá de las fronteras estadounidenses, hasta el punto de hacerse internacional y extenderse desde las ciencias al mundo de las artes. Por ejemplo, a la poesía.
Piemas, pi-emas o pilish
Por definición son aquellos poemas dedicados
al irracional número pi y escritos con unas reglas especiales, una de las cuales
es que el número de letras de cada palabra consecutiva del mismo, se corresponda
con los dígitos sucesivos de pi; es lo que se conoce como estilo de poesía
matemática o “estilo pilish”.
Una forma de escritura restringida, una “poesía
irracional” que combina ingenio, creatividad y matemáticas a fin de elaborar diferentes
textos poéticos, haikus, sonetos estructurados o microrrelatos. Ciencia y arte,
de la mano; matemáticas y poesía, juntas; número pi y rima: piemas.
Unas composiciones que los estudiosos de la cosa clasifican en tres variantes o categorías según el tratamiento que se le dé al número en las mismas y la relación más o menos directa que guarde con él.
Unos, los destinados sólo a recordar sus cifras
decimales a partir del cómputo de las letras de cada una de sus palabras; otros,
aquellos que tratan sobre π y mencionan sus propiedades; y, estotros, los más
ambiciosos, que van tras la meta de cumplir ambas funciones mezclándolas.
Con cierto orden cronológico le expongo una manita
corta de ejemplos que me gustan empezando en el decimonónico siglo XIX, claro.
“Versos para recordar las cifras de Pi”
Del escritor y científico colombiano Rafael Nieto París (1839-1899), quien en la revista Anales
de Ingeniería (2, 112-121, 1888), publicó un artículo titulado ‘La
cuadratura del círculo’ que contenía dicho poema con el que recordar las primeras
cifras del número.
Las primeras estrofas del poema rezan: Soy π, lema y razón ingeniosa / de hombre sabio, que serie preciosa / valorando enunció magistral. / Por su ley singular bien medido / el grande orbe, por fin reducido / fue al sistema ordinario usual / Arquímedes, en ciencias preciado / crea π, monumento afamado, / y aunque intérmina dio valuación, ...
Ahí lo tiene 3,14159 265358 979 323846 264338 32795 0288 4197 16939...
donde puede observar una de las reglas especiales del pilish, en este
caso propuesta por el matemático y escritor estadounidense Michael Keith
(1955) para el caso de que la palabra tenga diez (10) letras, como ocurre en el
poema con Arquímedes y que él propone sustituir por un cero (0). Bien. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y
cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



No hay comentarios :
Publicar un comentario