Es siempre lo sencillo, lo que genera lo maravilloso.

Amelia Barr (1831-1919)
, maestra y novelista británica.

martes, 13 de abril de 2021

Vencejos, 2021 [CR-129]

[Esta entrada apareció publicada el 26 de marzo de 2021, en la contraportada del semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]

El vencejo común (‘Apus apus’) ha sido elegido por votación popular ‘Ave del año 2021’ por la Sociedad Española de Ornitología SEO/BirdLife, al conseguir el 49,58 % de los votos, seguido del alcaudón real, ‘Lanius excubitor’, con un 27,15 % y el aguilucho cenizo, ‘Circus pygargus’, con el 23 %.

Naturalmente la intención de esta entidad conservacionista no es otra que la de concienciar a la sociedad acerca de la riqueza avícola del país y la importancia de la preservación de la avifauna. Y es que los vencejos se han sumado a la larga lista de aves comunes, como gorriones o golondrinas, que están en claro declive poblacional.

Según la ONG esta ave ha experimentado en España un declive del 27,2% en los últimos 22 años, y eso que se trata de una especie protegida. Sin embargo, al ser un ave habituada a entornos urbanos, su supervivencia está muy ligada a la actividad humana y es evidente que su declive obedece al actual modelo de desarrollo urbanístico, que propicia la destrucción de lugares de cría y pérdida de hábitat, amenazas a las que hay que unir un agravamiento por el cambio climático.

El hecho de ver cada vez menos gorriones, golondrinas o vencejos, lejos de ser una anécdota adquiere el rango de categoría, al tratarse de toda una señal de alarma que nos advierte de una crisis ecológica sin precedentes.

De los vencejos sabemos que es la única especie europea que habita zonas relativamente frías, capaz de superar fenómenos meteorológicos adversos sin necesidad de alimentarse y es poseedora de una extraordinaria adaptación a la vida aérea, de forma que pueden desarrollar todo su ciclo vital en pleno vuelo (se alimentan, duermen, descansan y procrean sin llegar a posarse nunca), llegando a estar ininterrumpidamente en el aire durante todo un año.

Sólo en época de cría requieren hacerlo, nidificando entonces en edificios altos pues, por sus características anatómicas y fisiológicas, tienen dificultades para remontar el vuelo en el caso de caer accidentalmente al suelo. 

Esta ave migratoria, vencejos comunes y pálidos, vuelve cada año desde África en primavera para criar en los mismos edificios de nuestros pueblos y ciudades y suele ocurrir que encuentren sus zonas de cría destruidas por obras de rehabilitación. Incluso se ha dado el caso de comenzar las obras con los vencejos en el interior de sus nidos y, en ambas situaciones, se puede observar la desesperación de los adultos por encontrar la desaparecida entrada a sus nidos.

Urge que nos replanteemos nuestra relación con la naturaleza y exijamos mejores legislaciones que preserven la biodiversidad urbana. ‘Volverán las oscuras golondrinas / en tu balcón sus nidos a colgar, / y, otra vez, con el ala a sus cristales / jugando llamarán;…’.

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 

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