Es siempre lo sencillo, lo que genera lo maravilloso.

Amelia Barr (1831-1919)
, maestra y novelista británica.

jueves, 15 de abril de 2021

¿Cuál es el planeta más cercano a la Tierra?: No es Venus (2)

(Continuación) “Venus es el planeta más cercano… O no”. Así lo dejaba ayer, en todo lo alto, porque a veces resulta que nos podemos encontrar un “pero” en la singular cesta de manzanas que es la ciencia. Recuerde que le puse sobre aviso, nada es como parece, aunque lo parezca, y nunca la respuesta es tan simple como se piensa o cree.

“Pero” polisémico

Buena prueba de ello es la polisemia del término “pero”, dos de cuyas acepciones utilizo en la frase anterior. Como sin duda sabe, una de ellas, derivada del latín ‘pirum’, es un sustantivo de género masculino con el que se designa tanto a la fruta, es una variedad de manzana más larga que gruesa, como al árbol que lo produce, una variedad de manzano.

La otra, derivada del latín ‘per hoc’, es también un sustantivo masculino con el que, de forma coloquial, hacemos referencia a una dificultad, objeción o defecto. Y con las de la fruta y la objeción juego, al poner negro sobre blanco lo de: “encontrar un pero en la singular cesta de manzanas que es la ciencia”.

Dicho lo cual, y yendo a lo que verdaderamente nos trae, si no es Venus, ¿cuál es el planeta más cercano a la Tierra? ¿de qué tipo de “pero” (ya me entiende) estamos hablando?

“Pero” astronómico

Naturalmente las respuestas nos vienen de la mano de las Ciencias del espacio, así que es de naturaleza astronómica el “pero” de objeción y verán por qué. Recordamos de la física bachillera que: a) la tabla de distancias de los planetas al Sol es la de sus valores medios; b) las órbitas que describen no son circunferenciales sino elípticas; c) tienen un ángulo de inclinación diferente cada una; d) en ellas los planetas se mueven con velocidades diferentes.

Unas variables físicas que hacen que en sus trayectorias alrededor de la estrella, los planetas se acerquen y se alejen periódicamente de ella, así como que, mientras describen sus órbitas, cambien también las distancias entre ellos. Luego aquí está la razón del “pero” astronómico.

Cuando calculamos la distancia entre dos planetas restando sus distancias medias al Sol, lo que estamos haciendo realmente es determinar a qué distancia están dos planetas cuando se encuentran en el punto más cercano posible el uno del otro. Pero sólo en ese momento.

Cuestión de tiempo

Porque lo cierto es que Venus -que es el que más se acerca a nuestro planeta en un momento determinado del año, lo hace una vez cada año y medio-, cuando orbita al otro lado del Sol puede llegar a situarse mucho más lejos que Marte que, entonces, puede ser el planeta más cercano.  

Recuerde que los planetas tienen distintas velocidades orbitales que además no son constantes (v ≠ cte), pues varían con la posición que ocupen en la trayectoria, es decir describen un movimiento no uniforme o variado (MV). (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 


1 comentario :

Eugenio Sánchez dijo...

me parece de lo más interesante, ¿que planeta es?