viernes, 3 de julio de 2020

Algo más acerca del rito del sapo bufo

(Continuación) Ellas son las que suscitan tanto interés mediático, destacando sobre todo la 5-MeO-DMT y la bufotenina, ambas sustancias con efectos psicotrópicos. Pero antes de pasar a describirlas, me gustaría hacer una puntualización en lo que respecta al ritual y el animal.
Ni tradicional ni chamánico ni satánico
Hasta donde he podido averiguar no existe constancia de un uso ritual, ni tradicional ni chamánico, de estas sustancias con procedencia animal. Trato de decir que es posible que el ritual se haya realizado durante siglos o milenios, formando parte de algunas tradiciones de diferentes etnias y pueblos indígenas, pero siempre ligado al consumo de sustancias de origen vegetal (ayahuasca y otras plantas) y no animal.
Tampoco es cierto que estemos ante un ritual satánico, como en algunos artículos se ha catalogado al contexto en el que se consumen estas sustancias. La ideología sincrética -con elementos de espiritualidad oriental, nativa americana, o de distintos pueblos de la Amazonía- que le acompaña, apunta a una mezcla de creencias dispares, más cercana a un cierto animismo o veneración a la tierra que al satanismo.  
Un uso no ritual de los sapos le decía, que no excluye al médico y curativo que estos animales han desempeñado en diferentes civilizaciones antiguas. Las culturas maya y azteca nos ofrecen representaciones iconográficas y mitológicas de estas prácticas médicas y artes de curación, con sapos que datan del año 2000 a.C. Son precisamente las esculturas de la segunda, las que enfatizan las glándulas parótidas de los sapos, donde se encuentran las secreciones psicoactivas.
“Fumar el sapo”
Por último, ha de saber que en España ni las sustancias ni el animal son ilegales, al no estar reguladas en nuestra legislación. Una alegalidad, por cierto, que no significa que el sapo se fume, dicho esto con ironía y referido a la expresión que en ciertos entornos se utiliza, “fumar el sapo”, para referirse al momento de consumo.
Ni que decir tiene que lo que se inhala son los vapores producidos por las secreciones del sapo, una vez secas y vaporizadas, y no el animal en sí; eso, o las referidas sustancias ya sintetizadas, lo cual es preferible, la 5-MeO-DMT y la bufotenina. Por lo que me cuentan y para tranquilidad de los animalistas, en el proceso de extracción de la secreción, una especie de látex, el sapo suele salir indemne. 
Un sapo que es conocido también en el argot como ‘sapo del amanecer’, en probable alusión al ficticio despertar espiritual y la aprehensión de conocimientos y saberes despreciados por la ciencia contemporánea, que experimentan las personas tras su inhalación.
No hay más que oírlas, para hacerse una idea del nirvana que creen haber experimentado, tras una suspecta búsqueda recreativa para explorar los límites de la percepción, o una falaz cura terapéutica para combatir adicciones. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


1 comentario :

Anónimo dijo...

de lo más interesante y actual. enhorabuena