No hice nada por accidente, ni tampoco fueron así mis invenciones.
Ellas nacieron del trabajo.

T. A. Edison
, inventor estadounidense (1847-1913)

viernes, 12 de agosto de 2016

‘Al espejo retrovisor de un coche’ (y 2)

(Continuación) Y finiquitada esta primera derivada, entro en la verdadera naturaleza de lo que me traía, el soneto que intitula la entrada, de nombre ‘Al espejo retrovisor de un coche’.

Óptica poética
Es decir que su naturaleza es artística, y más en concreto poética.

Se trata del último soneto del libro ‘Juego de los doce espejos’ (1951), del escritor y poeta español José García Nieto (1914-2001).

Un poemario que es verdadera muestra de ingenio poético, de profunda reflexión en unos casos y de imaginación metafórica en otros.

Como ocurre con el soneto ‘Al espejo retrovisor..., en el que contrasta el trivial y prosaico motivo de inspiración -ya ven el espejo de un coche, y sin embargo origen del poema-, con el contenido lírico y trascendente del mismo.

Intentando encontrar una lógica leo que en sus tiempos universitarios su autor, ganador del Premio Cervantes, comenzó estudios de Ciencias Exactas, pero que abandonó para dedicarse al periodismo. Les dejo con el poema.

Al espejo retrovisor de un coche, Jose Garcia Nieto
Tú eres el corazón con lo vivido;
en ti está todo lo que atrás vamos dejando,
lo que hemos ido con pasión amando,
definitivamente ya perdido.

En ti vemos las gracias que se han ido,
los paisajes y el cielo de ayer, cuando
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.

Pero vives y estás: claro y pequeño,
miras aquellos prados, aquel sueño
tan lejano, las rosas de aquel día.

Crees que puedes cambiar toda la suerte
y, aunque vamos derechos a la muerte,
vives de lo pasado todavía.




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