jueves, 24 de septiembre de 2026

Otoño 2026. Inicio astronómico (3)

(Continuación) Si dispone de prismáticos grandes o de un pequeño telescopio, dotados eso sí de un filtro lunar adecuado, se puede observar bastante bien el relieve del satélite; para tener una buena visión se aconseja ir observándolo noche tras noche, mientras va creciendo su iluminación.

De esta forma podrán ver aparecer nuevos accidentes orográficos en cada sesión, una práctica de lo más aconsejable. También, cuando la noche sea más oscura por haber novilunio, se puede intentar ver nebulosas de emisión como el complejo de nebulosas de Orión (Messier 42 y 43), el grupo de las estrellas Pléyades y el resto de supernova conocido como la nebulosa del Cangrejo (Messier 1).

Y con prismáticos podremos ver las lunas más brillantes de Júpiter y recorrer la franja estrellada que constituye la Vía Láctea.

De las fases lunares

Pero para la observación nocturna del cielo lo más aconsejable es realizarla, por razones obvias, en fechas cercanas a la luna nueva o novilunio, de la que tendremos la primera de la estación el 10 de octubre, dándose las siguientes 29 o 30 días después, es decir, el 9 de noviembre y el 9 de diciembre.

Salvo cuando lo que se pretenda observar sea al propio satélite, claro, en ese caso lo haremos en luna llena o plenilunio que tendrán lugar el próximo 26 de septiembre, el 26 de octubre y el 24 de noviembre.

Recordar de los tiempos bachilleres que la apariencia de su parte iluminada, vista desde la Tierra, va variando con los cambios de posiciones relativas de estrella, planeta y satélite y que a dichas apariencias las denominamos fases lunares o fases de la Luna.

Y que se define lunación, el periodo de rotación sinódica de la Luna, o sea, el tiempo que transcurre entre dos lunas nuevas consecutivas que, por convenio se inicia en el instante de la luna nueva o novilunio, es decir cuando las longitudes geocéntricas de satélite y estrella coinciden.

De esta forma el instante en que tales longitudes difieren en: 0º, se le conoce como luna nueva o novilunio; 180º, como luna llena o plenilunio; y 90º o 270º se habla, respectivamente, de cuarto creciente y cuarto menguante.

Mirando al cielo otoñal: Planetas y meteoros

Al comienzo del otoño, el cielo tras la puesta de Sol tendrá a Mercurio y Venus como únicos planetas visibles, incorporándose Saturno unos días después. Por su parte Venus y Mercurio se podrán ver hasta mediados y finales de octubre, respectivamente.

Los amaneceres, por el contrario, van a permitir ver a Marte y Júpiter, apareciendo Venus ya a finales de octubre y pudiéndose contemplar Mercurio desde mediados de noviembre hasta mediados de diciembre. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 


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