(Continuación) Lo hemos comentado en otras entregas, pero valga una más, estas variaciones de un año para otro se deben a la necesidad metrológica que tenemos de encajar la secuencia de años según el calendario, algunos son bisiestos, con la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del Sol, es decir el año trópico.
Acortamiento del día
El inicio del otoño es la época del año en la que la
longitud del día se acorta más rápidamente, y así, para las latitudes de la
península el Sol sale por las mañanas más de un minuto después que el
día anterior y por las tardes se pone más de un minuto antes. Como
consecuencia, el tiempo en el que el Sol está por encima del horizonte
disminuye casi tres minutos (3 min) cada día.
Como bien saben, ésta es la época del año en la que
la duración del día se acorta de forma más rápida. El Sol ‘sale’ (perdón por el
lenguaje) por las mañanas cada día un poco más tarde que el día anterior, y por
la tarde se ‘pone’ (perdón de nuevo) antes, siendo el acortamiento del día
especialmente apreciable por las tardes.
Ya le he iterado en más de una ocasión aquello de “pensando como Copérnico, pero hablando como Tolomeo”.
Cambio de hora
Ya sabe que viene regulado por la Directiva
2000/84/CE del Consejo de la Comunidad Europea y como siempre, este segundo
cambio de hora del año se producirá el último domingo de octubre. A las tres
(3) de la madrugada hora peninsular del 25 de octubre habrá que retrasar el
reloj hasta las dos 2 (las 2 de la madrugada en Canarias pasarán a ser la 1).
Con lo que este día tendrá oficialmente una hora más
y habremos recuperado nuevamente el horario de invierno. Qué pereza. Como
saben, en estos momentos, el Parlamento Europeo sigue debatiendo la posibilidad
de eliminar los cambios de hora.
Y aunque aún no hay una decisión firme, entra dentro de lo probable que en un futuro muy, muy, próximo no se vuelva a cambiar de hora nunca más, ni en primavera para adelantarla ni en otoño para retrasarla. Ya veremos con qué horario nos quedamos, le mantendré informado.
Mirando al cielo otoñal: Eclipses, satélite y nebulosas
Aunque ya sabe que en cualquier época del año se
producen fenómenos astronómicos de interés -sean de naturaleza conocida, y por
tanto predichos, como es el caso de los eclipses, o de naturaleza desconocida
como ocurre con los nuevos cometas-, durante este otoño y en relación con los
primeros no tendremos ninguno, ni solar ni lunar. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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