domingo, 1 de febrero de 2026

Primera emisión televisiva, 1926 (y 2)

(Continuación) ¿Qué es lo que vieron? ¿cuáles fueron las primeras imágenes que se emitieron? Pues vaya por delante que no las de una persona como podría pensarse, sino la imagen temblorosa en blanco y negro de la cabeza de un muñeco de ventrílocuo apodado Stooky Bill con el cabello naranja brillante. Como lo lee.

Y fue así porque la potente iluminación necesaria para la transmisión generaba un calor tan insoportable que ninguna persona podía permanecer más de un minuto delante del objetivo, un indeseado efecto secundario unido a los problemas técnicos propios del método de transmisión que sí resolvió.

Lo hizo sincronizando dos discos de Nipkow unidos a un mismo eje y utilizara uno como transmisor y otro como receptor transmitiendo la imagen de la cabeza de un maniquí a 14 cuadros por segundo, la primera transmisión televisiva.

Primeros impactos, mediados años 20

Ni que decirle el impacto que produjo en los espectadores presentes -todos ellos quedaron asombrados e incrédulos ante esas imágenes un poco borrosas y de las que no pocos pensaban eran en realidad un truco- si bien, a tenor de lo publicado, el nuevo invento no parece que despertara el interés de la prensa de la época

Que, la verdad sea dicha, apenas le dedicó espacio. Dos días después un corresponsal del diario británico The Times describía “prueba exitosa de un nuevo aparato en la que podían reconocerse figuras como una mano, una pipa o un cuaderno en movimiento”.

Así de entusiasta empezaba la crónica si bien, unas líneas más abajo, la cerraba con un cauteloso y más que escéptico “Todavía queda por verse hasta qué punto los posteriores desarrollos llevarán el sistema de Baird hacia un uso práctico”.

Entonces no, pero hoy ya lo sabemos, esa experiencia marcaría el inicio de un medio de comunicación que terminaría transformando la información, el entretenimiento y, hasta, la misma vida cotidiana de las personas.

Expansión fulminante, finales años 20

Porque el eco de esa primera emisión pública no tardó en expandirse; no en vano los años siguientes estuvieron marcados por una efervescencia de innovaciones, experimentos y transmisiones que hicieron que el desarrollo de la televisión fuera cada vez más y más rápido.

Y así, solo un año después, en 1927, el escocés transmitía imágenes de Londres a Glasgow a través de una línea de teléfonos, a la vez que mostraba su “noctovisión”, al idear un sistema que utilizaba rayos infrarrojos (IR) para transmitir imágenes en la oscuridad. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 


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