domingo, 8 de febrero de 2026

DCPS. Calle Narciso Monturiol (2)

(Continuación) Pero es que por aquellos entonces sus inquietudes iban ya por otro lado, el de la política, llegando a formar parte del movimiento icariano, una utopía basada en principios comunistas, y al que hay que añadir su interés también por cierto tipo de socialismo utópico.

Y a más a más, en 1842, en plenos estudios se supone, trabajaba también de tipógrafo y periodista republicano, se había alistado en la Milicia Nacional y participado en diversos enfrentamientos armados que le llevarían a ser juzgado en diversas ocasiones a lo largo de su vida e, incluso, al exilio. Por rematar esta etapa, en 1847, fundó una imprenta divulgando los ideales icarianos a través de una revista, La Fraternidad (1847-1848), quizás la primera publicación periódica comunista española, y justo tras la proclamación de la Segunda República Francesa, 1848, fue denunciado por unos de sus artículos, lo que trajo consigo el cierre de periódico y su exilio a Francia.

Inicios científico-técnicos

Al año siguiente, sin embargo, acogiéndose a una amnistía, pudo regresar a Barcelona y vuelta a las andadas, ya se lo imagina: funda una nueva revista, El Padre de Familia, con el lema “instruíos, moralizaos” y destinada a elevar el nivel cultural de las clases desfavorecidas; es multado con quinientos (500) reales que no pudo pagar; y en 1850 se le impuso una pena de cuatro (4) años de prisión que al final no cumplió. Son unos tiempos en los que Monturiol combinaba esta acción periodística y política con un gran interés por la ciencia y la técnica en forma de inventor y cierta inclinación, ésta obligada, por la pintura. Como inventor realizó algunas aportaciones técnicas y así, en 1850, patenta una máquina de imprimir cartapacios y en 1853 una máquina para hacer cigarrillos; una actividad inventora que cesó en 1855, tras la huelga general de ese año, al tener que huir y refugiarse en Cadaqués dónde, al parecer, sobrevivió pintando retratos.

Cadaqués, buzos y coral

Es en esta población marinera donde se apercibe, observando a los buzos dedicados a la recolección de coral, tanto de los grandes beneficios que había en su extracción, como de los enormes riesgos que conllevaban sus inmersiones, y es entonces cuando vuelve el inventor al meditar sobre la posibilidad científica de poder navegar bajo el mar. Un proyecto de sistema de navegación submarina que no sólo sustituyera el trabajo de los pescadores, sino que posibilitara la exploración e, incluso, tuviera posibles usos militares. Pensado y hecho. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

[**] El original de esta entrada fue publicado el 15 de diciembre de 2025, en la sección DE CIENCIA POR SEVILLA, del diario digital Sevilla Actualidad.

ÍNDICE

 


1 comentario :

un sevillano dijo...

¿Cuántas calles hay en Sevilla dedicadas a los científicos?