[Esta entrada apareció publicada el 23 de enero de 2026, en el semanario Viva Rota, donde también la pueden leer]
Unos singulares cuerpos flotantes indicadores de que algo está cambiando en nuestros ojos, y de lo que conviene estar pendiente pues, si bien se puede deber a la suciedad o un daño puntual en los ojos, si tiene usted ya una edad, lo más probable es que esas moscas oculares sean consecuencia de los cambios naturales que experimenta el interior del ojo con el paso del tiempo, como ocurre con todo en esta vida. En este caso con el envejecimiento del vítreo o humor vítreo, ese gel transparente que rellena el interior del ojo entre el cristalino y la retina, dándole forma y consistencia; una mezcla homogénea de agua, colágeno y ácido hialurónico que con la miopía, el estrés o el mero paso del tiempo se reseca, como le ocurre a la piel, formándose pequeñas arrugas que vemos como moscas volantes.
Algo en un principio inofensivo que todos terminamos padeciendo antes que después y a lo que nos acostumbramos sin más, pero que debemos vigilar. Precaución casera, pues este proceso de deshidratación puede provocar un colapso parcial del vítreo al despegarse esa gelatina de la retina; un deterioro ocular que se manifiesta con la presencia de chispazos de luz o destellos luminosos (fotonopsias, fotopsias o fosfenos) que podrían ser indicadores de algo más grave como un desgarro retiniano. Caución oftalmológica. Y hasta aquí lo que me contó mi amigo.
De los tiempos escolares recordar que: un gel es un líquido atrapado en un sólido,
un coloide intermedio; el cristalino es una lente biconvexa
situada tras el iris (diafragma pigmentado y circular del ojo) y delante del
humor vítreo; y el agua, H2O, es un compuesto
químico abundante en nuestro planeta y buena parte del sistema solar, indispensable para el origen y
sustento de la vida que conocemos.
Por su parte el colágeno es la proteína estructural más abundante en el cuerpo, dando firmeza y elasticidad a la piel, huesos, tendones, cartílagos y vasos sanguíneos, a la vez que actuando de “pegamento” entre tejidos; y el ácido hialurónico es un polisacárido que el cuerpo produce, fundamental para retener grandes cantidades de agua y así hidratar la piel y lubricar articulaciones y tejidos.
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si desean ampliar información sobre ellas.
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