La ciencia no sabe de países, porque el conocimiento pertenece
a la humanidad y es la antorcha que ilumina el mundo.

Louis Pasteur, científico francés (1822-1895)

viernes, 13 de julio de 2018

Termómetros clínicos. De Santorio a Fahrenheit


(Continuación) Aparte del termómetro que medía el aire espirado, nuestro prolífico inventor italiano Santorio diseñó otro que había que sostener entre las manos durante una hora, a fin de obtener una medición fiable de la temperatura corporal.

Pero independiente del modelo utilizado, todos ellos se basaban en la medida del cambio de temperatura, observando la distancia que el líquido recorría durante diez (10) tictacs de un pequeño péndulo o pulsilogium, otro de sus inventos. o:p>
Por cierto que este método se reveló como un excelente indicador de la fiebre, y todo que les escribo lo sabemos gracias a su ‘Commentaria in primam fen primi libri canonis Avicennae’, 1625.
Termoscopio y termómetro clínico

Antes de continuar y por aquello de ‘Dar al César lo que es del César... dejemos constancia escrita de que el termoscopio fue un dispositivo inventado entre 1592 y 1603 por Galileo, y consistía en un tubo de cristal lleno de un líquido (primero fue agua, H2O) sensible al calor, que hacía ascender o descender unas esferas de cristal en su interior según variaba la temperatura.
Un instrumento que carecía de escala de medida y que solo se usaba en exteriores para medir la temperatura ambiente. Con posterioridad, en 1610, Galileo utilizó vino en lugar de agua, siendo probablemente el primer termómetro de alcohol de la historia.
Pero es Santorio quien en 1612 desarrolla y utiliza el primer termómetro (tiene gradación) clínico (mide la temperatura corporal). Naturalmente a partir de esa fecha, otros inventores surgen con nuevas ideas y aplicaciones que transforman al termómetro (clínico o no) y su uso, adaptándolo a las exigencias de los tiempos.

Y así, entre 1666 y 1667, tenemos constancia documentada de que el filósofo y médico empirista inglés John Locke (1632-1704), llevó a cabo en Oxford numerosas observaciones con fines médicos.
Fahrenheit, Boerhaave
Es ya en el siglo XVIII cuando se produce un salto cualitativo en la historia de los termómetros, y nos viene de la mano del físico, ingeniero y soplador de vidrio alemán Daniel Gabriel Fahrenheit (1686-1736) conocido entre otras por desarrollar el termómetro de alcohol en 1709, el termómetro de mercurio en 1714 y la escala homónima estándar de temperatura en 1724.​
Más exacto, cómodo y eficaz que los anteriores -es en realidad el primer termómetro moderno- pronto fue incorporado a los botiquines de primeros auxilios como una herramienta indispensable, aunque aún no tan precisa como los que disponemos en la actualidad.
Es en esa misma época cuando el médico y botánico neerlandés Herman Boerhaave (1668-1738), uno de los mentores en Holanda de Fahrenheit, quien junto a dos de sus discípulos utilizaron su termómetro para medir la temperatura de los pacientes.
Un personaje a tener en cuenta este Boerhaave pues, a pesar de sus escasas aportaciones y descubrimientos, influyó en su época y no poco, en tres campos distintos del saber científico: química, botánica y medicina. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



1 comentario :

una seguidora dijo...

Le doy una idea, debería escribir un libro sobre ciencia y música, en la misma línea de '100 citas...