El amor por todas las criaturas vivientes es el más noble atributo del hombre.

Charles Darwin (1809-1882)
, biólogo británico

jueves, 12 de marzo de 2020

CALLE PAGÉS DEL CORRO (2)

(Continuación) Esta parte comprendía esta mitad de Pagés del Corro y numerosas calles colindantes como Betis, Pureza, Rocío, Bernardo Guerra, Pelay Correa, la plazuela de Santa Ana frente a la Parroquia de Santa Ana y así hasta la calle San Jacinto, linde de las dos cavas.
A partir de ella y hasta Chapina, discurre la zona que era conocida como Cava Vieja o Cava Baja hasta que en el siglo XIX empezó a ser llamada popularmente Cava de los Civiles, quizás por encontrarse asentado en el antiguo número 21 de la calle una casa Cuartel de la Guardia Civil, o tal vez por oposición al nombre del otro tramo.
La Cava de Triana. Versión legendaria
Según reza cierta leyenda, el nombre de Cava no vendría del foso protector sino del de una joven bellísima, Florinda, hija del conde visigodo Don Julián, gobernador de Ceuta, que habría vivido ahí en la época previa a la llegada de los moros a Sevilla. Al parecer Don Julián, allá por el año 710, la había enviado a Sevilla para completar su educación y de camino preparar un buen matrimonio con algún príncipe visigodo.
Y hete aquí que su hermosura llamó la atención del duque de la bética don Rodrigo (o Ruderico) quien, paseando un día por la ribera del Guadalquivir, la vio bañarse desnuda en el río y se quedó prendado de ella. Pero había un problema pues ya estaba casado con Egilona, “la de los lindos collares”, que nació y murió en Sevilla (659-718).
La princesa Cava
A partir de aquí, de la leyenda existen dos variantes. Según la primera, Florinda daba evasivas a las seducciones del duque hasta que una noche, “enamorado y en ardor”, la violó sin que ella, al parecer, gritara a fin de que sus damas de compañía la oyeran y detuvieran el sucedido carnal del que quedó embarazada. 
Según una segunda variante, en realidad, ella era la amante de Don Rodrigo y su baño en el río completamente desnuda obedecía a una provocación calculada, confiando en excitarlo tanto como para conseguir que la desposase, lo que al final no ocurrió.
En cualquier caso, sea el santo que fuere, desde ese sucedido Florinda pasó a ser conocida como ‘la princesa Cava’, que en árabe significa ‘prostituta fina’, y como su residencia estaba por la zona, pues cava la dueña y cava el lugar. En fin, estas cosas pasan y no son más que antañonas leyendas de hace siglos.
Lo que ya no es leyenda, y de este supuesto sucedido tuvimos noticia hace poco más de un año, es la presunta denuncia presentada ante juzgado para el cambio del nombre de la calle Pagés del Corro por incitación a la pornografía, exaltación del onanismo e incitación al tocamiento. Como lo lee.
Sin duda son tiempos convulsos estos que corren a los que hay que añadir la maldita costumbre tan de moda ultimamente de publicar noticias falsas, esas que en inglés los hijos de la pérfida Albión llaman ‘fake news’. Pueden leerla en la web Sevilla Today. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


1 comentario :

un lector sevillano dijo...

¿Dónde se pueden leer todas las entradas publicadas en el blog, relacionadas con Sevilla y la Ciencia? Me parece una buena forma de divulgación científica y creo que ayudaría una especie de índice. Gracias.