El pasado solo cabe retenerlo como imagen que relampaguea.

Walter Benjamin (1892–1940), filósofo judeo-alemán

domingo, 22 de marzo de 2020

2020, un año bisiesto [CR-77]

El próximo sábado 29 de febrero del actual calendario gregoriano es el sexagésimo (60.º) día de este año del Señor y como bien sabe, solo existe en los años bisiestos, es decir que lo vemos como pronto cada cuatro años. Se trata de un día adicional en este ahora segundo mes, de modo que a partir de la fecha quedan 306 días para finalizar el periodo anual.

Unos años bisiestos que desde la instauración del calendario gregoriano han de cumplir dos requisitos para serlo. El primero proviene del anterior calendario juliano y es el más conocido, nos dice que la cifra del año ha de ser divisible entre 4. Y así, el pasado 2016 fue bisiesto, como lo es el actual 2020 y lo será el próximo 2024. El segundo, una de las dos medidas que vinieron de mano de la instauración del gregoriano en 1582, es una excepción que afecta a los años que son múltiplos de 100. O sea, aquellos que son de fin de siglo o finiseculares, vamos los que terminan en 00, que en este caso serán bisiestos si también son múltiplos de 400.
Una propiedad que podemos determinar fácilmente, con solo prescindir de los dos ceros y comprobar que el resto del número sea múltiplo de 4. Así, con esta regla, sí fueron bisiestos 1200, 1600 y 2000, como lo serán 2400, 2800 o 3200. Pero no lo fueron 1700, 1800 y 1900, como tampoco lo serán 2100, 2200 o 2300. Lo son porque 12, 16, 20, 24, 28 y 32 son múltiplos de 4, mientras que 17, 18, 19, 21, 22 o 23 no son múltiplos de 4.
Una condición aritmética que implica que cada 400 años haya 97 años bisiestos de 366 días y 303 años normales de 365 días. Ya a una escala temporal más humana, se trata de un día del mes que a lo largo de nuestra existencia, conoceremos entre veinte y veinticinco ocasiones, si la vida no nos falla.
Por cierto, no quiero que se me pase poner negro sobre blanco la razón astronómica de su existencia, y que no es otra que la de corregir el desfase entre la duración del año trópico de 365 días 5 h 48 min y 45,10 s (365,242189 días) y el año calendario de 365 días. La solución, ya la sabe, pasa por aumentar la duración de este último con un día extra y contabilizar la acumulación aproximada de 1/4 de día por año.
Acabo con un par de curiosidades, en los años bisiestos es cuando se celebran los Juegos Olímpicos y 2020 es también un año autobiográfico, y un refrán: ‘Febrerillo el loco, tiene días veintiocho; pero si bisiesto fuere, cuéntale veintinueve’.
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.
[**] Esta entrada apareció publicada el 27 de febrero de 2020, en la contraportada del semanario Viva Rota, donde también la pueden leer.




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