Lo que realmente soy es matemática.
Más que ser recordada como la primera mujer en esto o en aquello,
preferiría serlo por los teoremas que he probado y los problemas que he resuelto.

Julia Robinson (1919-1985), matemática estadounidense

jueves, 4 de abril de 2019

Carta de Galton y Maestranza

(Continuación) Para los intereses que nos traen les transcribo un fragmento de la misma:
“Fuimos a ver a los toros, que acababan de llegar y habían sido conducidos junto con bueyes granate para mantenerlos quietos. Estaban en un gran patio más allá de los suburbios. Todos los sevillanos de moda andaban por allí, y los toreros también. Incluso, Eschbach hizo amistad con uno de ellos y sugirió que lo lleváramos en nuestro pequeño carruaje, para que nos explicara todo, lo que hicimos, para mutuas satisfacciones.
Charlamos con él y fue muy divertido, y nos dio una buena lección en un español elemental. Era un caballero muy natural. Por supuesto que fui a la corrida de toros, que no me horrorizó como había esperado; me pareció llena de interés. No voy a entrar en detalles, aunque difieren en importancia, eso me parece a mí, de lo que otros han dicho.

Entre los seis toros levantaron y mataron por lo menos a una docena de caballos, y sus jinetes tuvieron caídas feas, pero ninguno resultó herido. El toro los levanta en el aire, con jinete y todo, con su gran fuerza. No hace una carrera rápida sobre ellos, sino que empujan con intención asesina, haciendo que su cuerno profundice dentro. No quiero decir que las cuatro patas de los caballos se levantasen del suelo a la vez, pero tres de ellas lo fueron a veces, y siempre dos.
Cada una de las seis faenas tenía sus rasgos peculiares, y es esta variedad de peripecias lo que la hace tan atractiva a los españoles. Además, no hay ningún grito de dolor, ningún signo visible de dolor al derramarse la sangre. Los caballos gravemente heridos todavía obedecen a la brida, mostrando que no están en ninguna agonía. No se deben leer fantasías en los hechos.
El chillido de un conejo asustado afecta a mis propios nervios más que cualquier cosa de las que vi en la plaza, y las hazañas de osadía y agilidad eran maravillosas. Me alegró mucho que a Eva no le importara ir”.
Adenda
Estarán conmigo que su lectura resulta de lo más ilustrativa, y que a poco que se analice, hay en ella nexos de lo más curioso. Flecos de los que poder tirar, tanto desde el punto de vista de la tauromaquia como desde el de la ciencia. Pero tendrá que ser en otra ocasión.
Por ahora sólo puntualizar que de esta carta y otras, tenemos constancia gracias a la biografía que sobre Galton -de quien no les he dicho aún que era primo del genial evolucionista inglés Charles Darwin (1809-1882)-, escribió su discípulo Karl Pearson (1857-1936) ya en el siglo XX. Vaya par de vínculos científicos que nos acaban de salir sin pretenderlo, el del naturalista y el del estadista.
Lo dicho, habrá que continuar esta reseña de noticia, completándola con algunos datos biográficos, ahora ya del Galton científico, que nos ayuden a poner texto en contexto tanto de él, como del primo Charles y el discípulo biógrafo Karl.
A propósito del pariente evolucionista, ¿sabían que Antonio Machado y Núñez -padre de ‘Demófilo’ y abuelo de Manuel y Antonio, o de Antonio y Manuel- fue un pionero y destacado darwinista en la Sevilla de finales del XIX? Los Machado fueron una familia vinculada a la fiesta de los toros, con diferentes y encontrados sentimientos hacia ella por parte de algunos de sus miembros. Así que marchando otra de oportunismo calendario.
Y en relación con el entregado biógrafo, ¿sabían que, con sólo 26 años, Albert Einstein (1879-1955) leyó La gramática de la ciencia de Pearson, y que algunos de los temas tratados en el libro por el británico, le sirvieron al germano para desarrollar sus teorías sobre relatividad, antimateria, cuarta dimensión o las “arrugas” en el tiempo. Otro fleco que dejo suelto, éste “relativo”. Qué alargada es la sombra del Premio Nobel en Literatura de 1934.
Fuentes
- Anales de la Real Plaza de Toros de Sevilla, 1836-1934, de Antonio de Solís Sánchez-Arjona, edición facsímil de 1992.
- The life, letters and labours of Francis Galton (3 vol.: 1914, 1924, 1930), de Karl Pearson
- Un científico victoriano en la Maestranza (Diario de Sevilla, 2018). Camuñez Ruiz, José Antonio y Almenara Barrios, José. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


2 comentarios :

Manuel Maestre dijo...

¿Escribe en alguna revista de toros? Si no es así, debería hacerlo pues me parece de lo más interesante unir Tauromaquia y Ciencia.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, aunque tampoco me importaría que fuera solo en el blog pero con más frecuencia.