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Continuación) Desde la psicología, psiquiatría, hipnosis, medicinas naturales (fitoterapia, naturopatía, parto casero, hidroterapia, ingesta de agua de mar), la diluida homeopatía y una de sus hijas bastardas, las flores de Bach.
Hasta las medicinas “tradicionales” orientales y otros cuentos, como la china acupuntura y sus hijas ilegítimas, entiéndase: auriculoterapia, reflexoterapia, EFT-Tapping o acupresión. O el milenario saber curandero de la medicina tradicional japonesa llamada
reiki y su versión de la acupuntura que atiende al nombre de
shiatsu.
Y otros saberes milenarios de medicinas tradicionales como los de la India -de ella son los libros sagrados conocidos como
vedas con sus propias variantes
pseudomédicas-, y países de origen sudamericano o amerindio. Otro cuento indio.