(Continuación) Podría ser, ¿por qué no?, sin duda ese brote primaveral del arte patrio, fue un estallido contracultural, musical y ¿artístico? surgido en Madrid durante los primeros años de la Transición española que marcó los años 80. Ya, pero, ¿equiparable a los dos anteriores?, lo digo por los miembros del club de los “ofendiditos”.
O
quizás, ya de la que va, simplemente no exista una nueva etapa, ni siquiera a
la baja, un tercer “período de bronce” que alcance a compartir el podio
de la historia del arte en España junto a los dos anteriores. No, no lo parece
al menos por ahora y hasta donde sé; ya me dirá usted lo que piensa si lo considera
oportuno y lo tiene a bien.
Oro, plata, ...
Por no acabar la sección en esta incertidumbre, y dada la naturaleza científica de la saga, le planteo una nueva cuestión, ¿por qué el hombre ha elegido estos materiales para establecer una escala clasificatoria?, y es que creo que, en este orden de asuntos, puedo ofrecerle dar una respuesta.
Ya sabe de oro, plata y bronce, una costumbre para premiar primer,
segundo y tercer lugar de las competiciones en los Juegos Olímpicos
y que es así desde los estadounidenses celebrados en San Luis en 1904;
naturalmente su importancia deportiva, la de las medallas, está en concordancia
con el valor histórico, económico y la escasez en la naturaleza de los
materiales de los que están hechas.
De ellos los dos primeros son de origen natural, desde el punto
de vista de la química son metales nobles, sustancias simples
formadas únicamente por los elementos químicos oro (Au) y plata
(Ag) de números atómicos 79 y 47 en la TPEQ.
... y bronce
El tercero, el bronce, por el contrario, es artificial al tratarse de una aleación, así que no lo busque ni en la tabla de elementos ni en la de sustancias simples que no lo encontrará, no pues se trata de una mezcla homogénea o aleación de, en este caso dos metales.
Uno fijo, el cobre (Cu) más abundante (80-97%) en la composición y
otro, por ejemplo, el estaño (Sn), aunque también pueden ser: zinc (Zn),
aluminio (Al), plomo (Pb) o níquel (Ni) que hacen del bronce un material inoxidable,
más duro, resistente y duradero que el cobre entre otras propiedades.
Probablemente se trate de la primera aleación de importancia obtenida por el hombre, de hecho, da nombre a todo un período histórico, la Edad del Bronce (II- III milenio a. C.) y le decía que es un material artificial pues requiere de un proceso de fundición y manufactura por parte del ser humano.
Bien pensado y en puridad, a pocos productos podemos llamar naturales hoy día, incluidos los comestibles; soy de los que piensan que el adjetivo “natural” está sobrevalorado, como el verbo “turistear” o el estado de “felicidad”. Ya ve por dónde voy. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




No hay comentarios :
Publicar un comentario